La Macarena da un paso más en la eliminación de barreras

La forma más pura de amor, es aquella que se trasmite con los ojos. Aquella que produce el acercamiento a la persona amada y que espera una caricia que le corresponda a la suya.
El sentir que estás cerca de ella, con tu corazón cerca del suyo, casi rozándose, como una madre que acoge a su hijo entre sus brazos y que cuanto más cerca lo tiene, más segura está.

La misma ternura que produce el amor de este hijo y esta madre, es la que mueve a corporaciones, como la Hermandad de la Macarena a realizar acuerdos como el que fijó con la Fundación Cajasol en noviembre del 2015, en el que se propuso eliminar las barreras arquitectónicas existentes que impedían a las personas de movilidad reducida o limitada acceder al Camarín de la Santísima Virgen.

Foto Francisco Javier Narbona Soto

En pasados días, el Hermano Mayor de la Cofradía sevillana, Don Manuel García García, se citó con el Presidente de la Fundación Cajasol, Don Antonio Pulido Gutiérrez en la «Capilla Chica», donde fueron partícipes de un acto conmovedor y emocionante. Las cotas del desnivel entre ambas plantas han quedado saldadas por la instalación de un elevador entre ellas, gracias al Convenio de Colaboración realizado entre las dos Corporaciones anteriormente mencionadas.

El acto, comenzó con oraciones ante los Sagrados Titulares y la bendición del Rvdo. Padre Don Eusebio López Rubio. Continuó con la intervención del Sr. Pulido donde destacó lo necesario de proyectos como estos que permitieran el acercamiento de los fieles a la Virgen, y la toma de palabra del Hermano Mayor de la Hermandad que en nombre de los hermanos, remarcó la satisfacción por un nuevo sueño cumplido, del que se beneficiarán muchas personas.
Para finalizar se agradeció a determinados hermanos su contribución altruista en restauraciones de otras estancias del camarín como es la vidriera ojival del Siglo XX y la compra e instalación de las nuevas puertas de acceso de madera noble que servirán de entrada a la Antesala y Vestidor de la Macarena.

Proyectos tan enternecedores como este, hacen que las hermandades se vean como lo que su misma palabra remarca: una congregación de hermanos que facilita a los demás, la cercanía de su Madre.

Foto Francisco Javier Narbona Soto