Ha llegado la cuaresma y con ella el momento en el que las dolorosas se visten de hebrea, siguiendo la tradición que implantara Rodríguez Ojeda a principios del siglo XX.
Esta mañana, la Santísima Virgen de la Esperanza ha amanecido luciendo saya de terciopelo burdeos, fajín, manto de raso azul y la aureola de estrellas sobre sus sienes.
Como joyas, únicamente el broche con su nombre y una cruz con piedras de color rojo, ambas sobre su pecho.











