La peor papeleta para el Consejo

El pasado fin de semana estuvo marcado por los besamanos del día de la Esperanza y la marcha de Antonio Santiago del martillo de la Esperanza Macarena. Dos acontecimientos que han provocado que pase desapercibido un asunto que no es menos importante. El acuerdo del plan para la Semana Santa que ha sido cerrado entre el Consejo, la Delegación del Gobierno y el Ayuntamiento de Sevilla.

El siguiente acuerdo pretende aumentar la seguridad tras las carreras que se vivieron la pasada Madrugada y prepararse para la celebración de una de las fiestas de España que más gente concentra en un año en el que estaremos a nivel cuatro de alerta terrorista.

Para ello, el Ayuntamiento se gastará medio millón de euros en unas cámaras de alta definición que estarán instaladas en la Carrera Oficial y en sus calles próximas para contabilizar el número de personas que hay en un punto, además de su identidad. Este sistema permitiría aforar zonas que se encuentren sobrepasadas.

A las cámaras se le unen las farolas led que estarán encendidas durante toda la noche excepto cuando llegue el paso. También se intensificará la vigilancia de la Policía en puntos aglomerados como el Arco del Potigo, Adriano, Paseo de Colón, Reyes Católicos, la Encarnación y el Salvador. Y además no se prohibirá solo beber ante los pasos, sino también que los bares sirvan más copas a la calle por encima de su aforo de veladores.

Sin embargo, una de las medidas más polémicas de este acuerdo puede ser la retirada de sillas en la calle Sierpes. El Ayuntamiento ha exigido al Consejo de Cofradías que retire varias sillas – entre 300 y 500 de 4200 – en puntos conflictivos de la calle que coinciden en los accesos de las bocacalles que desembocan en Sierpes para tener más espacio en las evacuaciones.

El gran problema que esta medida conlleva es que las personas que tengan una silla afectada perderán su derecho a la silla ya que no pueden ser reubicadas en otra porque el aforo está completo. Es la peor papeleta que tiene el Consejo, enviar por carta a los afectados que la próxima Semana Santa no podrán disponer de su silla por motivos de seguridad. Afectados que muy posiblemente sean familias que no conocen otra Semana Santa que no sea la de su calle Sierpes o personas mayores que por movilidad el próximo año tengan un gran problema para ver la Semana Santa.

Ahora sólo les quedará la esperanza de salir de una bolsa que ha creado con los afectados de los asientos de la calle Sierpes para optar próximamente a las localidades que se queden libres. Un toro mandado por el Ayuntamiento de Sevilla y que será difícil de lidiar.