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Sevilla, ⭐ Portada, 💚 El Rincón de la Memoria

La procesión de la Virgen de los Reyes y la inauguración del monumento a San Fernando

El 15 de agosto de 1924 se inauguró el monumento que preside la Plaza Nueva

En 2024 se cumplirán cien años desde que el pueblo de Sevilla le hiciera un homenaje a San Fernando con la colocación de una estatua ecuestre en el centro de la ciudad. La idea de erigir un monumento fue aprobada en 1848 pero no fue hasta el 27 de marzo de 1877 que Alfonso XII colocó la primera piedra. Entre los más destacados, Isabel II o Cánovas del Castillo. El propio rey, que no pudo acudir, fue representado por el infante don Carlos.

En 1924 por fin se concluiría el monumento, con la inauguración en pleno mes de agosto con la visita de la patrona, rodeada por la multitud. Los días previos se instaló dos tribunas para las autoridades que no formaran parte de la procesión de la Virgen de los Reyes y miembros del cuerpo consular. La otra se reservó para concejales y diputados provinciales. El Noticiero Sevillano añade: «El Cabildo Catedral ha ofrecido en todo momento las mayores facilidades y contribuir con los elementos de exorno con que cuenta a la mayor brillantez el acto».

La VIrgen de los Reyes en la mañana del 15 de agosto. Fototeca Municipal de Sevilla

Fue destacable la presencia de las autoridades militares, disponiéndose «en los andenes destinados al tránsito rodado una compañía de cada uno de los regimientos de guarnición en Sevilla, un escuadrón de Caballería y una batería de Artillería. También formará el Somatén. Estas fuerzas, una vez terminada la inauguración, darán escolta al paso de la Virgen de los Reyes, que a su llegada a la Catedral y entrada en ella por la Puerta de San Miguel dará frente hacia la calle, desfilando por delante de la Virgen dichas fuerzas».

El diario ofrece más datos sobre cómo será el acto: «Se procederá por el señor deán del Cabildo a la bendición del monumento, para la cual se instalará al pie del mismo un precioso y artístico altar, adornado con los candelabros Alfonsíes y Cruz de Mendoza. Inmediatamente, el alcalde, en representación de la ciudad, descubrirá el monumento, pronunciando un breve discurso. Se entonará un motete por la música, cantones y seises, en acción de gracia, y una vez terminado se pondrá en marcha otra vez la procesión que se desenvolverá alrededor del monumento para volver a salir por donde hizo su entrada. Por la noche del mismo día, se celebrará en la plaza, perfectamente iluminada, virtuosos fuegos artificiales y se tocará por las bandas militares la antigua Batalla de los Castillejos, así como por la municipal piezas escogidas de su repertorio».

El 14 de agosto Ignacio de Casso firma un extenso artículo titulado «Sevilla por San Fernando». Comienza con las siguientes palabras: «Por fin se aproxima la fecha en que la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla rinde el debido tributo de gratitud a su glorioso Conquistador, el Santo Rey Ferdeland, erigiéndole el monumento perenne que conmemore el acontecimiento de su reconquista del poder almohade, para reintegrarla, después de cinco siglos, a la civilización cristiana». El rey Ferdelando de los Cristianos, —José Antonio Conde en su Historia de la denominación de los árabes en España realiza una notable aportación sobre las conquistas del rey—, vería desde las alturas «ese monumento de veneración de la gran urbe hacia el Monarca que durante más de un año permaneció en sus puertas avizorando paciente y anhelante algún resquicio por donde penetrar en el secreto de sus codiciados atractivos, para consagrarlos al Dios de las Batallas y a la Reina de los Reyes».

«Con razón los dos Cabildos […] se aprestan a rivalizar en el homenaje, y la misma “Reina de los Reyes”, la gentil y majestuosa Santa María, que recoge y simboliza el alma de su ciudad mariana, acude a presenciar también el homenaje, que al cabo de siete centurias se renueva a su preclaro y predilecto hijo», recoge en su penúltimo párrafo tras el que añade: «Justo es que ningún sevillano prescinda de sumar su presencia al momento augusto en que se descubra». La noche anterior al día 15, a tenor de las crónicas, la Plaza Nueva estuvo abarrotada de público, interpretando la Banda Municipal, tras la Marcha Real, una composición titulada “San Fernando”, de Font y Anta.

El día 15 El Noticiero Sevillano ofrece más datos sobre el acto, en esta ocasión con las fuerzas que portando estandartes o banderas estarán presentes: compañías de regimiento de Soria y Granada, dos de zapadores, dos escuadrones, dos baterías de Artillería, etc. «La escolta de la procesión será dada por el regimiento que por turno le corresponda, encontrándose en al Puerta de los Palos de la Santa Iglesia Catedral, a las 7´45».

El día de la procesión

«Con brillantez no igualada, se celebró esta mañana la procesión de Nuestra Señora de los Reyes, a cuyo acto siguió la solemnidad de descubrir la estatua levantada en la Plaza principal de Sevilla al rey San Fernando». Así comienza el primero de los párrafos con los que El Noticiero Sevillano aborda la procesión y posterior inauguración del monumento neogótico al santo. Desde las siete de la mañana estuvieron cortadas las calles próximas hasta que concluyó el desfile. El itinerario de la procesión: plaza del cardenal Lluch, Moret, Hernando Colón, plaza de San Francisco, Granada, plaza de San Fernando, Cánovas del Castillo y cardenal González.

Según las crónicas, las fuerzas del orden tuvieron de intervenir en más de una ocasión ante el numeroso público que se agolpaba alrededor de Nuestra Señora de los Reyes. El infante don Carlos llevó la espada de San Fernando, el general gobernador el Pendón del mismo monarca y el teniente alcalde el de la ciudad. Cuando la imagen apareció en la plaza «se produjo un momento de gran emoción». El paso quedó parado frente al monumento, aún cubierto. Numerosas personalidades alrededor del mismo, y, tras la bendición, se adelantaron el infante don Carlos y el alcalde de la ciudad, quienes desanudaron «el lazo de colores nacionales que sujetaba el cordón que retenía los cortinones que ocultaban la estatua». Después: «Las telas fueron cayendo lentamente, dejando al descubierto el monumento». Los aeroplanos asistían al acto desde las alturas, sobrevolando la plaza.

Información aparecida en Mundo Gráfico sobre la inauguración del monumento. Biblioteca Nacional de España

A continuación, tomó la palabra el alcalde de la ciudad. Un discurso donde repasó el origen del monumento. Después, la procesión discurrió por la actual avda. de la Constitución hasta acceder al interior del primer templo de la ciudad por la Puerta de San Miguel. El infante don Carlos, en un sitial al lado del altar y las representaciones del Ayuntamiento y la Diputación, en el presbiterio acudieron a la celebración de la santa misa, donde el cabildo llevó a cabo la renovación del voto. «La fiesta resultó en extremo brillante», destaca El Noticiero Sevillano.

Por la noche se produjo el último de los actos con motivo de la inauguración del monumento a santo. Iluminada, la música fue la protagonista: «Tres bandas amenizaron la velada. Las de los regimientos de Soria y Granada y la municipal […]. La animación duró hasta bien tarde». El día siguiente, el mismo periódico recogía no sin sorna sus impresiones sobre el monumento —«No faltó quien se fijase en que estos cuatro señores tienen encima una marquesina para no mojarse cuando llueva. En cambio San Fernando, ese no tiene ni un mal paraguas y además lleva una capa que ya le queda que sudar este verano»—, aunque todo ello forma parte ya de otra historia.

La inauguración del monumento supuso la concentración de cientos de personas. A la ya de por sí multitudinaria procesión de la patrona, hubo que sumar la numerosa participación de las autoridades, militares, etc. Un acontecimiento que traspasó fronteras, siendo reflejado en publicaciones de carácter nacional. Una cita que debió vivirse con entusiasmo y que va camino de cumplir su primer siglo.

Los telegramas

La revista Mundo Gráfico muestra varias instantáneas de la procesión de la Virgen de los Reyes el 15 de agosto de 1924. Biblioteca Nacional de España

Desde Pamplona, el arzobispo Ilundain envía un telegrama días antes al alcalde de la capital, Agustín Vázquez Armero el siguiente telegrama:

«Saludo y bendigo fervientemente Ayuntamiento de Sevilla, fiel guardador e intérprete de arraigadas creencias católicas del pueblo, uniéndome espiritualmente a hermosa manifestación religiosa y ciudadana con motivo inauguración monumento del Santo Rey Conquistador de esa ciudad.

Ruego Virgen Santísima de los Reyes y San Fernando, protejan y bendigan a vuecencia y a todos mis amados sevillanos».

El telegrama del alcalde, enviado tras la inauguración del monumento, fue el siguiente:

«Arzobispo Sevilla— Realizada brillantemente bendición ante Virgen Reyes estatua San Fernando, salúdole nombre ciudad y pido al cielo bendiga y proteja a su pastor. Como alcalde creyente sintiéndome orgulloso con motivo inauguración monumento. En nombre Ayuntamiento envíole respetuosos saludos quedando muy reconocidos al suyo y a su bendición.— Alcalde Vázquez Armero».

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