Malas noticias para los artesanos del arte sacro. Entre las muchas medidas, más de 80, incluidas en el decreto omnibus rechazado por el Congreso de los Diputados el pasado miércoles, tras el rechazo de Junts, que se sumó al resto de la oposición en contra del gobierno de Pedro Sánchez, que incluyó en el mismo texto cuestiones tan variopintas como la revalorización de las pensiones, el regalo de un palacete en París al PNV o la rebaja del IVA del arte sacro.
Así lo ha desvelado la ministra de Hacienda, a la sazón, nueva máxima responsable del PSOE en Andalucía en un mitin perpetrado en el Pabellón de la Navegación de Sevilla este sábado en el que ha tirado de demagogia barata para dar a entender que su partido es el único que se preocupa por el arte sacro, obviando las múltiples iniciativas emprendidas por la Junta de Andalucía en los últimos años.
La Vicepresidenta y nueva líder mesiánica de los socialistas andaluces ha afirmado al respecto que los partidos que han rechazado este decreto (centrando su discurso en el Partido Popular) no han entendido nada, no se aplican en conocer las medidas que impulsa el Gobierno de España. Este decreto ley impulsaba el Arte Sacro, que es muy importante para Sevilla, Córdoba y otras provincias andaluzas».
En este sentido, cabe recordar que Montero ha asegurado en ocasiones precedentes que la medida estaba orientada a «facilitar la venta, los encargos y la pasión que muchas personas tienen por este tipo de arte que representa los valores de Sevilla y de Andalucía como ninguno ninguna otra artesanía» subrayando que «el Arte Sacro es un escaparate de Sevilla para el conjunto del mundo».
Una nueva muestra de que hay políticos que tratan al pueblo como si fuese idiota y evidencia la deriva de un gobierno que parece haber perdido definitivamente la batalla del discurso en la calle, más allá de sus correligionarios más fieles ya que si el gobierno realmente quiere ayudar al Arte Sacro tiene en su mano presentar mañana mismo un decreto circunscrito exclusivamente a este asunto y no condicionarlo a otras medidas como la defensa de los okupas o el regalo de un palacete a los nacionalistas vascos.





