El prestigioso diario italiano se suma al Corriere della Sera en la cobertura del magno acontecimiento
La repercusión internacional de la histórica procesión del Santísimo Cristo de la Expiración de Sevilla y la Virgen de la Esperanza de Málaga en Roma continúa creciendo y sumando cabeceras de primer nivel. Si bien es cierto que la cobertura por parte de los medios italianos no ha sido masiva, no lo es menos que algunas voces andaluzas han exagerado al afirmar que no se ha producido ni una sola alusión al evento, en una afirmación que los hechos desmienten con claridad.
A las referencias ya realizadas por el Corriere della Sera, uno de los principales periódicos de Italia, se une ahora La Repubblica, otro de los grandes diarios generalistas del país transalpino, que ha dedicado un artículo específico a la procesión celebrada este sábado dentro del marco del Jubileo de las Cofradías.

En su crónica, publicada con antelación a la procesión y firmada por Marina de Ghantuz Cubbe, La Repubblica destaca con admiración que «el trono sobre el que se alza la Madonna Esperanza de Málaga, que hoy recorrerá las calles del centro, es la más grande entre todas las máquinas de la Gran Procesión del Jubileo de las Cofradías», subrayando que «para transportarla, son necesarios 270 portadores». La imagen malagueña, imponente y solemne, encabezó una manifestación de fe multitudinaria que La Repubblica cifra en «cien mil fieles que se esperan», a quienes el paso de estas imágenes ofreció una experiencia «no solo con fuerte impacto devocional, sino también, desde un punto de vista laico, profundamente sobrecogedora».
El artículo pone también el foco en la dimensión artística e histórica de las tallas. Sobre el crucificado sevillano afirma que «el Cristo de la Expiración, conocido como ‘el Cachorro’, es una escultura barroca en madera tallada por Francisco Antonio Ruiz Gijón en 1682, considerada una de las cimas del arte sevillano». También recoge la célebre leyenda sobre el rostro del Crucificado, inspirado, según la tradición, en un gitano de Triana moribundo, cuyo gesto fue captado por el imaginero en el instante final.
Por su parte, la imagen mariana malagueña no pasa desapercibida para el diario romano, que asegura que «la Virgen de la Esperanza de Málaga data de 1641 y se atribuye a la escuela de Pedro de Mena. Representa una dolorosa ricamente vestida, con rostro y manos esculpidos, que expresa su dolor de forma serena y contenida». Incluso subraya el valor expresivo del conjunto, señalando que «los más observadores podrán notar incluso las lágrimas de cristal en su rostro».
Todo ello a pesar de los comentarios de ciertos periodistas hispalenses de alta alcurnia, que han sostenido que el acontecimiento ha pasado totalmente desapercibido para la prensa italiana. Es incuestionable que los periódicos italianos no iban a poner en portada la procesión; las cofradías somos una humilde gota en el océano informativo mundial, sobre todo el día en el que toma posesión el Papa León XIV. Pero también es rotundamente falso que los medios italianos hayan dado “cobertura cero” al acontecimiento, como se ha llegado a afirmar con ligereza desde determinados sectores.
Esta presencia en medios de referencia italianos —Corriere della Sera y La Repubblica, nada menos— desmonta afirmaciones interesadas y poco rigurosas realizadas en ciertos círculos sevillanos, donde no han faltado quienes han querido deslucir el impacto del acontecimiento con juicios infundados.
La realidad es tozuda: el paso de estas dos devotísimas imágenes por las calles de Roma ha tenido eco mediático en algunos de los diarios más prestigiosos del país anfitrión, confirmando así el carácter internacional y trascendente del acto celebrado en la capital italiana.





