Advertisements
Córdoba, ⭐ Portada

La Sentencia presidirá el Vía Crucis de las Hermandades de 2020

Fernando Morillo Velarde ha sido nombrado cofrade ejemplar.

El próximo año 2020, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia presidirá el Vía-Crucis que organiza anualmente la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, en el XXV aniversario de su bendición, tal y como aventuraba hace unos días nuestro compañero Fernando del Marco. Así lo ha desvelado la máxima institución cofrade de la ciudad de San Rafael en la asamblea general celebrada en la jornada de este miércoles. A diferencia de la mayoría de localidades, Córdoba celebra el Vía-Crucis de las cofradías durante el primer sábado de Cuaresma, que en el próximo año tendrá lugar el día 29 de febrero. Por su parte, Fernando Morillo Velarde, cofrade del Cister y primer capataz de la Virgen de la Estrella así como miembro de la Banda de la Esperanza y creador del Pollero Articulado Regulable ha sido nombrado Cofrade Ejemplar.

El Señor de la Sentencia es una obra realizada por el taller del Juan Martínez Cerrillo en 1944. Fue encargado el 27 de julio de ese año, firmando en el contrato que debía ser entregado a la hermandad el 24 de octubre, día de San Rafael, custodio de la Ciudad de Córdoba. Fue bendecido en diciembre por el Deán de la Catedral el Excmo. y Rvdmo. Francisco Blanco Nájera, posteriormente Obispo de Orense. Realizó su primera estación de penitencia el Lunes Santo de 1945 desde la Parroquia de San Nicolás de la Villa. Representa el pasaje evangélico narrado por S. Mateo 26,11-26 donde Jesús en condenado por Pilato ante el Sanedrín y liberado Barrabás a pesar de las súplicas de su mujer Claudia Prócula.

El Señor aparece sobre una peana de madera oscura, descalzo y maniatado frontalmente, con la mano derecha sobre la izquierda, en absoluta quietud. Su rostro refleja serenidad y mansedumbre. Las facciones son dulces, destacando una penetrante mirada hacia el frente, que se intensifica gracias al brillo del cristal de sus ojos. La nariz es recta, la boca entreabierta, en disposición a hablar, y su cabello, ligeramente ondulado, deja al descubierto parte de la oreja derecha. Se trata de una escultura realizada para vestir de madera policromada de 1,80 cm, aunque su cuerpo no corresponde al original ya que Miguel Ángel González le realizara uno nuevo en 1994 cambiándole las manos, ya que mantenían una postura muy forzada al estar concebidas para ser colocadas en la espalda.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup