La Sentencia se reencuentra con la Reina de los Ángeles

No cabe duda de que la Magna Mariana que, celebrada bajo el nombre Regina Mater en la ciudad de San Rafael y auspiciada por la Diócesis de Córdoba, congregó a la mayor parte de las imágenes marianas coronadas canónicamente de la Diócesis, marcó un antes y un después para la Córdoba Cofrade, en la medida en que acercó a sus ciudadanos, importantísimas devociones tristemente desconocidas para la mayor parte de ellos, acostumbrados como estamos a mirarnos el ombligo y ser incapaces de ver más allá de nuestras propia inmediatez.

Una presencia de distintas advocaciones de la Madre de Dios, llegadas de los cuatro puntos cardinales de la geografía cordobesa, de cuyos devotos los cordobeses aprendieron a saborear otras formas de rendir pleitesía a la Santísima Virgen, estableciendo en multitud de casos vinculaciones que se cuajaron entonces y que, con el paso del tiempo, se ha ido alimentando y convirtiendo en permanente. Una relación vivida con especial énfasis entre las hermandades que habitan habitualmente los templos en los que circunstancialmente cada una de estas advocaciones habitaron por unos días, generando un buen número de recuerdos que ya forman parte de la memoria colectiva de todos aquellos que protagonizaron aquellos días inolvidables.

Con esta premisa a flor de piel, miembros de la Hermandad de la Sentencia se desplazaron este miércoles 2 de agosto, a Hornachuelos, para presenciar la salida de la Reina de los Ángeles invitados por su hermandad, procesión que se celebra con motivo de su festividad en la localidad cordobesa. Una visita que propició el reencuentro de los hermanos de la corporación del Lunes Santo con la Reina de los Ángeles, habida cuenta de que la Virgen participó en la Magna Mariana Regina Mater en junio de 2015, efectuando su salida desde la Parroquia de San Nicolás.