Si existe una belleza singular única irrepetible en la ciudad de Sevilla es la Soledad de San Lorenzo la impresionante talla fecha de la segunda mitad del siglo XVI atribuida al italiano Jácome Velardi, por el mismo autor que luego la sitúa en el círculo artístico de Andrés de Castillejo.
Una belleza que goza de un lugar de privilegio en el devocionario íntimo de la Sevilla cofrade materializado en un ajuar incomparable que a lo largo de los siglos se ha nutrido de múltiples ofrendas. Un inmenso ajuar que acaba de verse incrementado por una diadema y un puñal de plata, una saya y un manto de camarín.
Todas estas piezas fueron bendecidas a las plantas de la dolorosa con una oración muy especial del Papa Francisco, que la Hermandad ha querido difundir a través de sus medios oficiales de información. Tanto la diadema de plata como el puñal, también de plata, han sido realizados en la Orfebrería de Jesús Domínguez. Por su parte la saya y el manto han sido pasados a una nueva tela por la bordadora Rosario Bernardino. Piezas todas ellas con las que los hermanos soleanos han querido obsequiar a la Virgen de la Soledad.
La Oración elegida, que compuesta por el Papa Francisco para bendecir la corona que entregó a la Virgen de Guadalupe en Méjico el 16 de febrero de 2016, dice así:
BENDITO ERES, SEÑOR, DIOS DEL CIELO Y DE LA TIERRA, QUE CON TU MISERICORDIA Y JUSTICIA DISPENSAS A LOS SOBERBIOS Y ENALTECES A LOS HUMILDES;
DE ESTE ADMIRABLE DESIGNIO DE TU PROVIDENCIA NOS HAS DEJADO UN EJEMPLO SUBLIME EN EL VERBO ENCARNADO Y EN SU VIRGEN MADRE: TU HIJO,
QUE VOLUNTARIAMENTE SE REBAJÓ HASTA LA MUERTE DE CRUZ, RESPLANDECE DE GLORIA ETERNA Y ESTÁ SENTADO A TU DERECHA COMO REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES;
Y LA VIRGEN QUE QUISO LLAMARSE TU ESCLAVA, FUE ELEGIDA MADRE DEL REDENTOR Y VERDADERA MADRE DE LOS QUE VIVEN,
Y AHORA, EXALTADA SOBRE LOS COROS DE LOS ÁNGELES, REINA GLORIOSAMENTE CON SU HIJO, INTERCEDIENDO POR TODOS LOS HOMBRES COMO ABOGADA DE LA GRACIA Y REINA DE LA MISERICORDIA.
MIRA, SEÑOR, BENIGNAMENTE A ESTOS TUS SIERVOS QUE, AL CEÑIR CON UNA CORONA VISIBLE LA IMAGEN DE LA MADRE DE TU HIJO, MARÍA SANTÍSIMA EN SU SOLEDAD, RECONOCEN EN TU HIJO AL REY DEL UNIVERSO E INVOCAN COMO REINA A LA VIRGEN.
HAZ QUE, SIGUIENDO SU EJEMPLO,TE CONSAGREN SU VIDA Y, CUMPLIENDO LA LEY DEL AMOR, SE SIRVAN MUTUAMENTE CON DILIGENCIA; QUE SE NIEGUEN A SÍ MISMOS Y CON ENTREGA GENEROSA GANEN PARA TU A SUS HERMANOS; QUE, BUSCANDO LA HUMILDAD EN LA TIERRA, SEAN UN DÍA ELEVADO A LAS ALTURAS DEL CIELO, DONDE TÚ MISMO PONES SOBRE LA CABEZA DE TUS FIELES LA CORONA DE LA VIDA.
POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR.











