La vicealcaldesa socialista de Valencia insulta a los cristianos con una soez y repugnante «felicitación navideña»

Suele ocurrir que en momentos especialmente significativos del año para los cristianos, sujetos incalificables -califíquenlos ustedes, y nos ahorramos darle trabajo estéril a los abogados- aprovechan para obtener su minuto de gloria a costa de insultar a miles de ciudadanos, hiriendo sus creencias y vomitando contra sus sentimientos. Ocurre con frecuencia en repugnantes panfletos presuntamente humorísticos que todos tenemos en mente. Lo que es menos habitual es que lo hagan desde la atalaya de un cargo público desde el que presuntamente representan a todos los ciudadanos que pagan su sueldo y soportan su incompetencia.

No obstante así ha ocurrido en las últimas horas en Valencia, donde la vicealcaldesa, una sujeta que responde al nombre de Sandra Gómez, ha vomitado una miserable «felicitación navideña» acompañada por un vulgar y ordinario texto, aún más miserable, en el que afirma que «hasta Dios nació del coño de una mujer». Un procaz mensaje que ha logrado exactamente lo que pretendía: herir a miles de cristianos, que tienen unas creencias con cuyo ejercicio no insultan a nadie y que vuelven a tener que soportar el insulto perpetrado por individuos de calaña abominable que, con un marcado talante totalitario hacen todo lo posible por ridiculizar sus creencias.

La repugnante «felicitación» se excusa en un patético alegato presuntamente feminista que poco favorece a la causa y que en la práctica utiliza el enfrentamiento, el menosprecio y la ridiculización, para atacar el sentimiento de miles de mujeres cristianas, tan mujeres como las que no lo son. No contenta con el escarnio y lejos de rectificar en su patética deriva, Gómez ha asegurado, en su infinita ignorancia, que es lo que «realmente llevamos dos milenios celebrando cada 25 de diciembre es un nacimiento». Una afirmación que demuestra su estulticia y que sitúa en su justo termino su capacidad argumental toda vez que para opinar, primero es imprescindible conocer, esencialmente para no hacer el ridículo más espantoso.

La imagen difundida, que muestra a una mujer pariendo mientras un hombre sujeta al recién nacido que está saliendo de su vagina, ha sido tildada de «soez», «chabacana» u «ordinaria» por miles de usuarios de diferentes redes sociales que se han preguntado -de manera retórica, todos conocemos la respuesta- si la socialista «sería capaz de explicar de dónde salió Mahoma», algo que no sucederá porque la valentía solamente se ejerce insultando y atacando a quienes se tiene la seguridad que jamás repondrán con la violencia. Tal es la cobardía de semejantes individuos.

Tras su minuto de gloria, la vicealcaldesa de todos los valencianos, también de los insultados por sus palabras, ha seguido redundando en su ataque, henchida de orgullo por haber herido a miles de conciudadanos, queriendo justificar lo injustificable y multiplicando el insulto con un patético «madurad poco» -es de suponer que quería decir «madurad UN poco»- y amparada por diversos comentarios vomitados por miembros de la extrema izquierda, que han salido inmediatamente al rescate, intentando dulcificar el miserable montaje embadurnando de azúcar lo que no es más que un insulto burdo y zafio que muchos esperamos y deseamos que termine en los tribunales.