Rute continúa cumpliendo sueños alrededor de su Patrona, la Virgen del Carmen, tras confirmarse que el próximo 28 de julio será coronada canónicamente en virtud del decreto que fue entregado a la Archicofradía de manos de Monseñor Demetrio Fernández, obispo de Córdoba el pasado miércoles. Uns ciudad entera que vive descontando las hojas del calendario con la mirada puesta en una cita histórica en la que todo el universo cofrade dirigirá su mirada a la localidad cordobesa para reflejarse en las pupilas de su bellísima Patrona.
Si el pasado viernes el tiempo se detenía en el salón de actos del edificio de usos múltiples Alcalde Leoncio Rodríguez, donde tenía lugar el solemne acto de lectura del decreto de coronación canónica pontificia de María Santísima del Carmen y se presentaba el logotipo de la coronación, -obra del diseñador lucentino Jesús Carrasco Guijarro-, este martes la noticia ha vuelto a producirse en el seno de la corporación que rinde culto a esta imagen que se venera desde el siglo XVII y que un estudio realizado por Agustín Camargo atribuye a las manos de Diego de Mora.
Y es que la archicofradía acaba de anunciar a través de sus medios oficiales de comunicación que el día en que la Virgen sea coronada canónicamente, caminará bajo el sol tamizado por el nuevo techo de palio que ha sido proyectado con motivo de este histórico acontecimiento. Una pieza que ha emanado de la capacidad creativa del artista multidisciplinar malagueño Samuel Cervantes Cordero, bordador, diseñador y vestidor de reconocido prestigio que goza de un considerable predicamento en lugares con una enorme tradición cofrade como Granada o su Málaga natal.
Como ha confirmado la archicofradía a Gente de Paz, el techo de palio será bordado en oro, plata y sedas sobre tejido base en blanco con cuatro cabezas de ángeles talladas en madera de cedro. En el centro se dispone una cartela que acogerá una obra pictórica, rodeada de rayos y cuatro querubines, todo ello coronado con doce estrellas y media luna. En las esquinas se disponen cuatro pebeteros con fuego, haciendo alegoría al fuego del purgatorio. Todo para conformar una obra de una trascendental importancia para todos los devotos de la Virgen.
Una imagen que se venía atribuyendo tradicionalmente a la conocida escultora sevillana Luisa Roldán “La Roldana”, descartada ahora en virtud de la hipótesis de Agustín Camargo, que surge en base a la comparación de sus rasgos con otras imágenes ya atribuidas al autor, tales como la Virgen Madre de la parroquia del Carmen de Lucena, la Inmaculada de la ermita de Ntra. Sra. del Valle de la misma localidad, o la Virgen de la Consolación del convento del Santo Ángel Custodio de Granada, entre otras. Al respecto, afirma Camargo, resultará de lo más sorprendente el extraordinario parecido que guarda la talla ruteña con la Madre de Dios del convento granadino de las Comendadoras de Santiago.
Igualmente, avala esta teoría la concordancia entre la fecha de fundación de la hermandad de Rute –que tendría lugar entre 1685 y 1692– y los primeros años de actividad del taller de Diego, abierto en 1682. A todo ello habría que sumar la presencia del artista en la zona, pues se le atribuyen obras en Lucena, Baena, Aguilar de la Frontera, Carcabuey o Priego de Córdoba.





