Advertisements
Verde Esperanza

Las maravillas que esconde la última década de la música cofrade

El crecimiento de la cultura cofrade con el paso de las décadas es un hecho irrefutable, que se puede aplicar a todos los estratos relacionados con el orbe de la Semana Santa. En el ámbito de las bandas, el crecimiento es especialmente llamativo en todos los rincones de Andalucía, desde donde han surgido bandas que se han situado en un lugar de privilegio en sus respectivos géneros. Hoy me gustaría poner el foco en distintas marchas de bandas de cornetas o agrupaciones de cada una de las provincias de nuestra querida tierra andaluza, de reciente composición la mayoría de ellas, y dándole preferencia a composiciones que hayan tenido no demasiada relevancia mediática, pese a ser auténticas maravillas que engrandece el patrimonio cultural. Todo ello, como no podía ser de otra manera, desde la subjetividad de quien se atreve a escribir este artículo, y con la imposibilidad e inconveniencia de realizar una lista interminable de marchas.

Fotografía A.M. Cabeza

Comenzando por Granada, tierra en la que pueden encontrarse un sinfín de tesoros en lo que a bandas se refiere, y también en cuanto a marchas, ámbito en el cual se ha situado a la vanguardia, no quisiera pasar por alto la oportunidad de resaltar una marcha que ha marcado un antes y un después en el orbe de las cornetas y tambores, como lo es «Y el Cielo Ganó una Estrella», compuesta en el año 2014 por Ignacio García Pérez, figura clave de la música más contemporánea del género e interpretada por la Banda de Cornetas y Tambores del Despojado de la capital nazarí. Una pieza entrañable, con una melodía inconfundible que representa a la perfección el personalísimo y brillante estilo de la formación nazarí y su irrepetible «pellizquito» a través de maravillosos diálogos instrumentales. Para mí, lo mejor que se ha compuesto para cornetas y tambores en los últimos años. Sin embargo, debido a la trascendencia que esta composición ha tenido, y que bien le ha valido para tener cierto reconocimiento mediático -sin llegar al merecido, en mi opinión-, considero interesante destacar otra marcha perteneciente al cuidado repertorio de la Agrupación Musical Virgen de la Cabeza de Exfiliana. Compuesta también por Ignacio Pérez en 2019, la marcha «Mi Promesa», dedicada al hijo del presidente de la formación de la provincia granadina, posee ese sello tan personal que el autor imprime a sus obras, donde dulzura y dramatismo se dan la mano de forma brillante. La complejidad que conlleva la interpretación de esta marcha habla muy bien del trabajo de la mencionada formación musical.

En cuanto a Córdoba, me gustaría destacar una marcha de la Banda de Cornetas y Tambores de los Sayones de Pozoblanco, compuesta por Rafael Carlos Llergo y Antonio Jesús Criado en 2014 y dedicada a la tristemente fallecida madre del primero de ellos. La obra se titula «Vela por mis Sueños», y encierra toda la dulzura y el amor de un hijo a su madre cuando falta ese calor que solo ella sabe dar. Si a ello le sumamos el inconfundible color musical que sabe darle la formación pozoalbense al pentagrama, el resultado no es otro que el de una obra que viene a grabarse en el alma de cualquier amante de la música procesional. Una joya que, pese a haberse podido escuchar tanto en la capital cordobesa como en distintos puntos de la provincia y fuera de sus fronteras, no está valorada en su justa medida a mi parecer. 

Fotografía B.C.T. Asunción

En cuanto a la provincia de Jaén, reconozco que una de mis debilidades personales también proviene de esta bendita tierra que tanta concentración de buenas bandas encierra. Aunque es la más antigua de las que conforman esta selección personal, no podía dejar de destacar «Madre del Cielo», estrenada en el año 2011 y obra del prestigioso compositor Manuel Jesús Guerrero Martín. La obra, interpretada por la Banda de Cornetas y Tambores de la Asunción de Jódar, es todo un derroche contrastes en su desarrollo, en la que destaca un solo de corneta tremendamente reconocible. Al no ser la más mediática que la Asunción posee, no puedo dejar de destacar que esta marcha, que da nombre al primer y único trabajo discográfico de la formación galduriense se encuentra entre, en mi humilde opinión, las más bellas que uno haya podido escuchar. Una de las precursoras de esa corriente más dulce y armoniosa de un género tan particular como el de la corneta y el tambor. No me resisto, por otra parte, a destacar una de las marchas que han marcado un punto de inflexión en la época dorada que vive la Agrupación Musical de la Estrella de Jaén en esta década, como lo es «El Caminar de una Estrella», estrenada en 2013 y obra de Francisco José Orta Rivero. Una obra fiel al estilo clásico de la banda de la capital del Santo Reino, en la que sobresale un solo de trompeta tremendamente llamativo que desemboca en una explosión de júbilo llena de sonoridad.

Fotografía A.M. Lágrimas de Dolores

Trasladándonos a la provincia gaditana, dirigimos la mirada hacia la capital de la mano de la Agrupación Musical de los Polillas. A pesar de ser una obra que ha tenido cierta repercusión, «Un Quejío al Cielo», compuesta por Sergio Larriñaga y estrenada en 2012, sigue siendo a mi juicio insuficiente. Se trata de una obra deslumbrante desde su más tierno comienzo, manteniendo un alto nivel de exigencia durante todo su desarrollo con claros tintes aflamencados. También podríamos dirigir la vista hacia San Fernando para deleitarnos con una marcha del año 2016, obra de Jorge Águila. Una de las joyas del repertorio de la Agrupación Musical Lágrimas de Dolores es, sin duda, «Lácrimas». Una pieza cargada de tintes dramáticos y contrastes, donde todas y cada una de las voces de la formación musical deben dar lo mejor de sí mismas para esbozar una composición tremendamente compleja. La composición es capaz de crear una atmósfera irrepetible para contemplar un misterio de la Pasión de Cristo, y la perfecta ejecución de la maravillosa formación musical hace brillar a la marcha con luz propia.

Málaga, tierra que vio nacer el género de las cornetas y tambores, también posee una riqueza digna de reseñar y no siempre reconocida como se debería, y que ha evolucionado de sobremanera con el paso de las décadas. La Banda de Cornetas y Tambores del Cautivo de la capital de la Costa del Sol posee una verdadera joya que, si bien es ampliamente reconocible entre los cofrades malagueños, dudo de su trascendencia más allá de sus fronteras. Se trata de la marcha «Evangelio», compuesta por Ignacio Fortis, otro genio del orbe de la composición cofrade. La marcha, estrenada en el año 2013, resulta sobrecogedora de comienzo a fin, con unos contrastes más que destacables que desembocan en una explosión musical que va en armonía con la poderosa y arrebatadora talla de Nuestro Padre Jesús Cautivo, una de las principales devociones malagueña. Por otra parte, no consideraría justo obviar la inmensa labor que ha realizado la Banda de Cornetas y Tambores del Cristo del Mar de Vélez-Málaga, que se ha situado prácticamente desde sus inicios a la vanguardia de un género en el que no es sencillo innovar. Su estilo puede gustar más o menos, ya saben qué se dice aquello de que el libro de gustos está en blanco. La marcha «Redentor», obra de los hermanos Aragüez del año 2017, responsables del sello personal de la formación veleña, es una síntesis perfecta de su irrepetible seña de identidad. Potencia, valentía y una notable importancia de la armonía se dan la mano en una marcha excepcional.

Sevilla es una verdadera mina tanto en lo que a composición se refiere como en cuanto a bandas de primer nivel, aunque la repercusión mediática que tiene cualquier estreno, especialmente si pertenece a una de las bandas llamadas grandes, resulta notablemente superior a la de cualquier otro lugar. Por ello, quisiera dirigir la mirada hacia la provincia hispalense, que custodia verdaderas maravillas en cuanto a la música cofrade pero que gozan de menor reconocimiento. La Agrupación Musical de la Estrella de Dos Hermanas ha enriquecido de manera más que reseñable nuestro patrimonio musical con gran cantidad de obras que beben de diversas fuentes. En mi opinión, la marcha «Mujer Verónica», de Antonio Miguel García Bernárdez y estrenada en 2016, es todo un diamante en bruto cargada de dramatismo y brillantez, y que, quizá, no ha sido valorada en su justa medida. Una obra inigualable y cuya interpretación me aventuraría a decir que resulta complicada, por lo que la brillantez en su interpretación es un signo inequívoco del gran nivel de la banda de la Estrella. Tampoco quisiera desperdiciar la oportunidad de destacar uno de los estrenos de José Manuel Mena Hervás de la década de la mano de la Agrupación Musical Valme de Dos Hermanas. «Ante las Hermanas de la Cruz», estrenada en 2017, es una obra maravillosa cuya principal virtud radica en la sencillez del legendario compositor, y su maestría para plasmar en el pentagrama obras bellísimas de ser escuchadas e idóneas para el caminar costalero, sin abandonar ese estilo que hoy se denomina clásico, del cual el compositor es uno de los responsables. La pieza se caracteriza por una melodía que pertenece a «Salve, Hijas de la Cruz», característica de las Hermanas de la Cruz.

Fotografía A.M. Santa Cruz

Huelva también viene experimentando un período dorado en cuanto a composiciones y formaciones musicales de la mano de todas las formaciones de la capital. Considero interesante resaltar altar el enriquecimiento que la Agrupación Musical de la Santa Cruz ha brindado al panorama musical, con un estilo perfectamente definido que resulta llamativo para quien lo escucha. La marcha «Legionarios de una Fe… los Hijos del Perdón», compuesta por Felipe Trujillo y estrenada en 2017, es de lo más destacable de la formación musical. Un derroche de potencia y un exquisito gusto a la hora de contraponer partes melódicas y otras arrebatadoras que, en definitiva, vienen a esbozar una magnífica composición que da testimonio del maravilloso binomio que forman con el misterio de Perdón el Lunes Santo en la propia Huelva.

Con respecto a Almería, no resultaría descabellado afirmar que es la provincia que menor repercusión mediática tiene en cuanto a Semana Santa, pese a encerrar verdaderas maravillas. Esto es extensible al ámbito de las formaciones, y resulta injusto puesto que las formaciones almerienses han venido experimentando un crecimiento más que notable durante la última década. La Agrupación Musical de Nuestra Señora del Mar de Huércal de Almería posee un repertorio propio muy cuidado. De él, considero merecedora de ser destacada la marcha «Una Cruz de Amargura», compuesta por José Antonio Zambruno Álvarez y estrenada en 2018, una obra cargada de contrastes y con una bella melodía que cala con facilidad en quien se detiene a escucharla, y que da buena de del gran nivel que puede encontrarse en tierras almerienses.

Fotografía Eduardo Muñoz

Si bien este artículo ha girado en torno a las ocho provincias andaluzas, no sería justo dejar fuera de la ecuación a las marchas que provienen allende nuestras fronteras, puesto que la calidad no entiende de límites geográficos, y además, son muchas las formaciones foráneas a Andalucía las que vienen para hacer más grande si cabe nuestra Semana Santa. No me resisto a destacar el incalculable valor que tiene la Banda de Cornetas y Tambores de la Columna de Daimiel, conocida popularmente como «Los Coloraos», en relación al patrimonio musical de nuestra tierra. En mi opinión, la formación daimieleña ha sido el descubrimiento musical de la década en cuanto a las cornetas y tambores. Todas las bondades de su estilo, que para mí es, a día de hoy inigualable y difícilmente defendible por cualquier otra banda, se sintetizan a la perfección en la marcha «La Sentencia», compuesta en 2014 por Juan Carlos Martín Consuegra-Céspedes, uno de los artífices junto a su hermano David de ese sello personal. Una composición impactante desde su inicio, repleta de matices y una intensidad superlativa en todas y cada una de las voces que es digna de ser destacada como una de las grandes marchas de los últimos años. Su estilo es incomparable a nada que se haya escuchado hasta la fecha. Por otra parte, resulta indiscutible que la Agrupación Musical Santo Tomás de Villanueva se ha situado a la cabeza en su estilo durante los últimos diez años, con marcados tintes flamencos, que, si bien han perdido importancia en el género de la agrupación musical, han encontrado en la formación manchega un baluarte inexpugnable que no ha dudado en insistir en él, sin perder un ápice de brillantez y calidad. La formación regaló momentos que quedarán grabados a fuego en el corazón cofrade, especialmente en la ciudad de Córdoba, junto al misterio de la Paz, y posteriormente tras el Nazareno de Pasión. Bien podría destacarse la marcha «De Capuchinos al Cielo», obra de David Peragón Romero en el año 2013, si bien todos los estrenos de Santo Tomás de la primera mitad de la década son dignos de reseñar. No quisiera finalizar esta relación de marchas sin ofrecer dos últimas pinceladas. «Jerusalén», de la Banda de Cornetas y Tambores de la Victoria de León, estrenada en el año 2016 y cuya autoría corre a cargo de Nicolás Turienzo Robles, una obra cargada de solemnidad y sobriedad. Y, para concluir, también quisiera hablar de «Dulce Esperanza», una bellísima obra de Alejandro Blanco, estrenada en 2014 por la Agrupación Musical de la Expiración de Salamanca, cargada de dulzura y finura, sin ninguna estridencia que rompa la armonía que la formación salmantina sabe darle a la obra.

Vaya desde estas humildes líneas, que no han pretendido ser más que la expresión de una opinión personal, mi más sincero reconocimiento no solo a las bandas que he ido mencionando a lo largo del texto, sino a todas aquellas que no han tenido espacio en él y no gozan del foco mediático que otras, en ocasiones, por una mera cuestión geográfica, pero que ofrecen un nivel musical más que notable. Y, lo que quizá resulta más importante si cabe, aportan una indiscutible riqueza al patrimonio cultural cofrade de nuestra tierra y engrandecen nuestra Semana Santa.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies