Las procesiones en manos de la Policía Local

El Cecop asalta la soberanía de las cofradías en menos de una década

Una nueva instrucción que regula el uso de la vía pública y los espacios municipales de uso público ha sido aprobada, a comienzos del verano, por la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba. Una normativa que afectará a las procesiones que quedarán en manos de la Delegación de Seguridad, que será la responsable de tramitar las solicitudes y coordinar su resolución.

Al margen de los plazos preceptivos y de la descripción de la actividad que se pretenda realizar (en el caso que nos ocupa, procesiones), los organizadores deberán presentar un plan de seguridad y movilidad, que será objeto de estudio y desarrollo posterior en coordinación con la Policía Local.

La Policía decide

Pero el punto clave de la instrucción estará en la respuesta de la Policía Local, que podrá poner condiciones de diversa índole, siendo una de ellas especialmente significativa, cualquier aspecto logístico que afecte al normal desarrollo de la ciudad.

En ese apartado cualquier manifestación pública de fe puede afectar al normal desarrollo de la ciudad. Sirva de ejemplo la celebración de la Magna de octubre, que afectará a ese aspecto precisamente. De manera que la valoración de los agentes será clave no solo en ese evento, sino en cualquier salida -ordinaria o extraordinaria- que, por ejemplo coincida con cualquier otra celebración (Patios, Cruces, Noche Blanca o cualquier carrera popular, entre otras).

Vinculante

Y por si quedaban dudas de la importancia del informe que la Policía Local dictamine, las condiciones fijadas por los técnicos serán vinculantes. Esto es, si una resolución es negativa la autoridad política deberá plegarse a la misma quedando, de paso, eximida de cualquier responsabilidad, al menos, stricto sensu.

Los tiempos

No es menos llamativo periodo del año en que se aprueba la nueva reglamentación, pues aunque en los meses de julio apenas hay media docena de procesiones (que no es poco), el mes de septiembre siempre es prolífico en el calendario cofrade cordobés ordinario. 

Ahora bien, a la antedicha Magna y sus varios días de regresos hay que sumar que las hermandades de la Soledad, del Císter y del Huerto vivirán acontecimientos de índole extraordinaria en septiembre, y supondrán (si no ocurre antes) el primer banco de pruebas de la nueva instrucción.

Ello sin obviar que la fecha en que se aprueba, ya de por sí, es una declaración de intenciones de cara al caudal de procesiones que viene. Todo está por ver.