León XIV vivió la Semana Santa de Sevilla y fotografió al Cachorro, con el que se encontrará en Roma

El entonces prior agustino visitó la capital hispalense en tres ocasiones, dejando huella en el colegio San Agustín y estrechando lazos con la religiosidad popular andaluza

La reciente elección del cardenal Robert Francis Prevost como Papa León XIV, el Pontífice número 267 de la historia, ha traído a la memoria sus intensos lazos con la ciudad de Sevilla, donde vivió tres significativas estancias que marcaron su trayectoria pastoral y espiritual mucho antes de ascender al trono de San Pedro.

Durante su etapa como prior general de la Orden de San Agustín, León XIV visitó la capital andaluza en los años 2002, 2007 y 2010, y en una de esas visitas no solo contempló con devoción la Semana Santa, sino que fotografió al Cristo de la Expiración de la popular Hermandad del Cachorro, durante una inolvidable tarde de Viernes Santo.

Un encuentro con el alma cofrade de Sevilla

En 2002, siendo aún prior, Robert Prevost participó en los oficios litúrgicos del Viernes Santo y se emocionó con la profundidad espiritual de las procesiones sevillanas. En la zona de las Setas de la Encarnación, retrató con su cámara personal al Rey del Patrocinio, impresionado por la fuerza estética y devocional del paso.

Además, esa primera visita incluyó su paso por el colegio San Agustín, donde convivió con la comunidad educativa y religiosa, y una visita institucional al entonces arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, con quien mantuvo un cordial encuentro. También acudió al histórico convento de la Encarnación, referente agustino en el corazón de la ciudad.

Presencia pastoral y liderazgo agustiniano

En 2007, tras ser reelegido como prior general de la orden, regresó a Sevilla en el marco de una gira pastoral por España para presentar los nuevos programas de acción de la congregación. Su visita fue recibida con entusiasmo entre los agustinos de la ciudad, que destacaron su cercanía, liderazgo dialogante y compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia.

Tres años más tarde, en 2010, León XIV volvió a pisar tierras andaluzas con motivo de la clausura del 500 aniversario del convento de las Agustinas en Huelva. Estableció su base de operaciones en Sevilla durante varios días, desde donde se desplazó hasta la capital onubense para presidir la solemne eucaristía conmemorativa. La comunidad del colegio San Agustín le facilitó un vehículo para realizar el traslado, gesto que testimonia el vínculo de afecto que conservaba con la ciudad.

Un Papa con raíces hispanas y mirada universal

A sus 69 años, León XIV llega al papado tras una larga trayectoria marcada por el estudio, la gestión y el servicio. Nacido en Chicago el 14 de septiembre de 1955, hijo de madre de ascendencia española, ingresó en la Orden de San Agustín en 1977 e hizo sus votos solemnes en 1981. Posee una sólida formación intelectual: es licenciado en Ciencias Matemáticas por la Universidad de Villanova, máster en Divinidad por la Catholic Theological Union de Chicago, y doctor en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino en Roma, donde defendió una tesis sobre el papel del prior local en la vida de su orden.

Designado en 2023 como prefecto del Dicasterio para los Obispos, se convirtió en una figura clave en la configuración del episcopado global y en un estrecho colaborador del anterior pontífice. Su perfil humano y espiritual ha sido destacado por el prior del colegio San Agustín de Sevilla, Jesús Manuel Gutiérrez, quien ha resaltado su talante «dialogante, justo y profundamente fraterno». “Es un hombre de puentes, capaz de unir a sensibilidades muy distintas dentro de la Iglesia”, ha afirmado.

Así pues, la ciudad de Sevilla puede contar entre sus recuerdos el paso discreto pero significativo de quien hoy guía los destinos de la Iglesia Universal, con la memoria aún viva de una cámara enfocando al Cachorro, un corazón abierto a la Semana Santa, y un alma impregnada del espíritu agustino que tanto arraigo tiene en esta tierra.