La lluvia trunca la ilusión de los niños hebreos

Los pronósticos ya lo aventuraban con toda crudeza. La mañana del Domingo de Ramos sería pasada por agua. Y así ha sido. Una de las mañanas más bonitas de todo el año, con permiso de la mañana de Reyes, se ha ido al traste a causa te las constantes precipitaciones que caen durante toda la mañana por las calles de la ciudad de San Rafael. Aún así, muchos cordobeses han dado cita en las puertas del templo fernandino esperando un milagro que no se ha producido. Si tiene el entorno de San Lorenzo dista mucho de presentar el aspecto que presenta un domingo de Ramos normal. 

La tristeza predominante en el rostro de los hermanos de la entrada triunfal ha estado quizá un poco tamizada por la consciencia de lo que era inexorable. «El consuelo es que lleva lloviendo sin parar toda la mañana no ha sido un chaparrón justo a la hora de salir», decían algunos de los hermanos que confirmaban la inevitable noticia a las puertas del templo. No obstante, la desazón era generalizada. Una tristeza acrecentada por tratarse de una año especial para la cofradía de los niños hebreos, al cumplirse XXV años de la primera salida de la Virgen de la Palma.

Los pronósticos prevén una considerable mejor a partir del mediodía por lo que todo apunta a que el Domingo de Ramos en la ciudad de Córdoba si podrá desarrollarse con absoluta normalidad. Esperemos que al igual que Aemet no ha fallado pronosticando la lluvia tampoco lo haga con la esperada mejoría.