Candelabro de cola, 💙 Opinión

«Lola» solamente hay una

Hace apenas dos semanas se contó en Gente de Paz la historia sobre cómo la maravillosa talla de la Virgen de las Tristezas llegó a San Lorenzo para incorporarse como Titular a la Cofradía del Remedio de Ánimas. Sin embargo hay dos anécdotas sobre la Dolorosa que no se refirieron entonces y que hoy, precisamente Lunes Santo, conviene dar a conocer.

No muchos conocerían que la primera salida procesional de la Virgen llegada de Écija se realizó en 1977 en un paso portado por costaleros, experiencia que no se ha vuelto a repetir. Y es que la primera experiencia de la Cofradía de San Lorenzo procesionando con costaleros fue para quitarle las ganas de hacerlo al más pintado. Si observan la fotografía que se incluye en el artículo de nuestra compañera Esther Ojeda del pasado 22 de marzo apreciarán que el primer paso de la Dolorosa no tenía respiraderos. Imaginen cómo las tuvieron que pasar los pobres que aquel Lunes Santo para el olvido portaban a Nuestra Señora de las Tristezas.

La situación se volvió totalmente dramática (o de chiste, según se mire) cuando, abandonada la carrera oficial, alguien tuvo la idea de echar ambientador bajo el paso… Háganse a la idea de costaleros cayendo desplomados como moscas con la que se lió ahí abajo… Y pudo ser peor si no fuera por la solidaridad de otros costaleros que aquel día, tras encerrar a sus respectivas Hermandades, fueron a echar una mano a la Hermandad de Ánimas, que pudo llegar a San Lorenzo no sin apuros y -según cuentan algunos testigos de aquel día- con más de tres horas de retraso sobre el horario previsto.

La segunda anécdota sobre esta Virgen trata sobre la peculiar forma en que la misma es vestida de manera tradicional, es decir, con rostrillo tal y como hasta entonces solamente lo hacía la Virgen de los Dolores. El hecho es que la Cofradía hizo muchas probaturas con la misma hasta decantarse por utilizar el rostrillo. Cuentan que, cuando Fray Ricardo de Córdoba pudo ver la resolución que habían tomado en la Hermandad de ataviar a la Virgen con rostrillo apartó al Hermano Mayor de la Cofradía, a la sazón Ricardo Ruíz Baena, y le dijo una frase lapidaria: Ricardo, en Córdoba «Lola» solamente hay una. Aquella vez el carismático fraile erró: al final Córdoba tuvo dos «Lolas«. Y así hasta hoy.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup