La tan ansiada nueva normalidad llegó a nuestras vidas, siendo una nueva experiencia con la cual conviviremos hasta saber cuándo. Pues bien, ya sabemos, que en esa normalidad, en nuestra Andalucía podremos hacer muchas actividades tanto de ocio, como culturales o gastronómicas.
En esta nueva normalidad las terrazas estarán al 100%, habrá congresos, reuniones y conferencias con un 75% de aforo y los cines, auditorios y museos también abrirán sus puertas a la cultura, como también se abrirán las puertas de nuestros cosos. La situación no es fácil y por ello, en todos los casos habrá unas normas sanitarias que regulen el modo y las formas para cada actividad.
Nuestras playas, mercadillos y calles se llenarán de paisanos y foráneos que disfrutarán de las cosas de nuestra tierra y nosotros, podremos también salir a otros lugares, donde nos podremos embriagar de vida.
En el caso que nos ocupa, hemos visto como nuestras iglesias y templos, han ido también cumpliendo las normas establecidas y ya, van aumentando su aforo con la mirada puesta en el futuro. Ciertamente, en las próximas semanas y meses el santoral nos dejará celebraciones religiosas, novenas, triduos y un sinfín de fechas rojas en el calendario.
Mucho se habla, de que nuestros cultos hay que hacerlos de manera discreta y que de las procesiones por supuestos nos olvidemos en un tiempo. Parece ser, que efectivamente, podremos ir a la playa, a discotecas y a decenas de lugares y por el contrario no podamos participar en una procesión en nuestras calles.
Las Cofradías y Hermandades, a lo largo de los siglos han mostrado su buen hacer y su responsabilidad. Por ello, creo que los cofrades sí tenemos un plan B para poder vivir nuestra Fe.
Los cofrades sí tenemos un plan B y por ello, en las próximas semanas debemos de poner soluciones en las instituciones que decidirán si se pueden celebrar o no cultos externos. Constantemente pienso en mi cabeza por qué si se puede celebrar una manifestación y no una procesión.
No le demos el gusto a los que nos quieren en las sacristías encerrados y trabajemos por ocupar nuestro lugar. Bien es cierto que no queremos ser más que nadie, pero tampoco queremos ser menos….. por ello, ocupemos nuestro sitio y por favor queridos cofrades y queridas juntas de gobierno, olvidémonos ya de esa frasecita tan sonada en los últimos días de que “por un año que no salga, no pasa nada”…..continúen repitiendo esa frase, que el “no pasa nada” veremos cómo afecta en la asistencia a cultos, cobro de cuotas o en el futuro como afecta en los guiones, bandas o cuadrillas.
Los cofrades sí tenemos un plan B ¿O acaso no puede salir un trono portado a ruedas? Es lógico que debajo de un paso no pueda ir una cuadrilla de costaleros y horquilleros, pero puede ir a ruedas. Quizás una banda no pueda acompañar con sus sones una procesión, pero nada podrá impedir que se alcen los cantos de la devoción popular. Bien sabemos que no habrá bullas delante de un paso, ni a nadie se le ocurrirá pasar una procesión por calles estrechas ¿Pero no puede transcurrir una procesión por una avenida? ¿Y de los tramos? Los hermanos sabemos guardar distancias, seguir las indicaciones de los diputados de tramo y ponernos la mascarilla.
Desde la responsabilidad, seriedad y buen hacer, pongamos soluciones encima de la mesa y que en la nueva normalidad, Dios no quede entre los muros. Que nada silencie nuestra Fe.





