El grupo municipal de Hacemos Córdoba ha planteado la necesidad de un cambio profundo en el modelo de administración de la Mezquita Catedral después del incendio registrado el pasado viernes, abogando por que su gestión pase a ser pública, siguiendo el ejemplo de la Alhambra de Granada.
El portavoz de la formación en el Ayuntamiento, Juan Hidalgo, expresó este lunes su “profundo lamento” por el siniestro que afectó a “la Mezquita-Catedral, un bien patrimonial de valor incalculable, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1984”. En un comunicado, señaló que “estamos consternados ante lo ocurrido”, al tratarse de un emblema que “es parte esencial de nuestra identidad y de nuestra historia” y cuya afectación “nos duele a todos, como ciudad”.
Hidalgo quiso reconocer públicamente la rápida actuación de los equipos de emergencia, subrayando “la profesionalidad de bomberos y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad” cuya respuesta inmediata “ha evitado una tragedia patrimonial aún mayor”.
Llamamiento a una gestión pública y coordinada
El edil afirmó que “es momento de abrir una reflexión profunda” sobre el futuro del monumento y que “este incendio debe hacernos replantear el modelo de gestión de la Mezquita” para garantizar su presente y su futuro mediante un sistema coordinado entre el Gobierno central, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento, con la creación de un patronato público en el que también participen el Cabildo y órganos de representación ciudadana.
En este sentido, insistió en la elaboración de un Plan Director para la Mezquita Catedral que proteja los valores históricos y culturales que motivaron su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, que incorpore un modelo de gestión participativa y que fije de forma precisa qué actuaciones son admisibles en su interior. Entre las medidas que este plan debería incluir, apuntó la prohibición de utilizar cualquier zona del conjunto monumental como almacén.
Críticas al modelo actual
Hacemos Córdoba reafirmó su “compromiso con la defensa” de la Mezquita Catedral y su disposición a impulsar un diálogo amplio que desemboque en un modelo de gestión pública “que garantice su protección y preservación”. Hidalgo argumentó que el siniestro ha puesto de manifiesto que el sistema actual, con la responsabilidad exclusiva del Cabildo, “es insuficiente” por carecer de la participación de las instituciones públicas, de supervisión de la Unesco y de un verdadero plan director que establezca transparencia y protocolos claros de actuación.
El portavoz consideró que “el incendio ha demostrado que el protocolo de seguridad ha fallado, porque lo primero debe ser la prevención”, advirtiendo que no debe permitirse en ningún caso el almacenamiento de materiales altamente inflamables dentro del recinto.





