La Madrugá linarense devuelve el aroma de la noche eterna a la ciudad linarense. Esta fría y atípica noche de primavera volverá a ser testigo de la bendición de Nuestro Padre Jesús Nazareno; el Señor de Linares, desde su dorada capilla hará testigo eterno a su pueblo entre los sones de trompeteros que lanzan sus vítores al cielo desde sus balcones.
La Cofradía del Nazareno nace en el año 1554, según rezan los documentos más antiguos de la Corporación, bajo el nombre de «Cruces de los Nazarenos» adquiriendo en poco tiempo una popularidad notable durante el paso de los siglos lo que hizo que la Imagen de Jesús Nazareno se alzase como la más devocional de la ciudad. La Cofradía realiza Estación de Penitencia, cada año, poniendo su cruz de guía a eso de las 03:00h anunciando la inminente salida del Señor que tallase Víctor de los Ríos a los sones de la banda de cabecera de la Cofradía. Este año, presentaba grandes estrenos musicales en el paso del Señor y de San Juan Evangelista. En el paso del Nazareno volvía la banda de cornetas y tambores de Nuestra Señora del Rosario de Linares, la cual acompañaría a la Imagen hasta las 09:00h, momento en el que estaba previsto que se incorporase la banda de cornetas y tambores de María Santísima del Amor de Úbeda para continuar el recorrido hasta la finalización del mismo. La otra gran novedad musical que la Cofradía iba a presentar, centraba el paso de San Juan Evangelista, el cual iba a procesionar a los sones de dos grandes formaciones musicales como son la agrupación musical de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Arbuniel y la agrupación musical de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Villa del Río. En el paso de María Santísima del Mayor Dolor volvía a poner los sones musicales la Sociedad Filarmónica María Inmaculada.





