Los hermanos de la Hermandad del Rocío de Córdoba y San Juan Pablo II, reunidos en Cabildo, han aprobado el diseño de la Bandera del Santo Padre que vendrá a incrementar el patrimonio de la Filial cordobesa.
La bandera lleva su escudo pontificio: sobre un fondo azul, una cruz amarilla, y bajo el madero horizontal derecho, una «M», también amarilla, representando a la Madre que estaba «al pie de la cruz», donde -a decir de San Pablo- en Cristo estaba Dios reconciliando el mundo consigo. En su sorprendente sencillez, su escudo es, pues, una clara expresión de la importancia que el Santo Padre le reconoce a Santa María como eminente cooperadora en la obra de la reconciliación realizada por su Hijo.
Ha sido bordada en los talleres de Francisco Mira en oro fino y sedas utilizando técnicas como el tejido en seda azul para el fondo de la cartela principal sobre la que se dispone una gran cruz e inicial “M” bordadas en cartulina. Para la Triple tiara papal y las llaves, se han empleado distintas técnicas de tejido, cartulina y cristales Swarovski. Para su enriquecimiento se han utilizado hilo en plata y oro, al igual que las sedas rojas para las ínfulas que se desprenden de la misma. Para el soporte se ha utilizado el raso con los colores Vaticanos. El asta está realizado por los talleres sevillanos de nuestros hermanos Javier y Juan Fernández en metal plateado. El Remate superior es la triple cruz pontificia que representa al papa. En efecto, la cruz pontificia (o hierofante) tiene tres travesaños de diferente longitud (mayor el inferior y menor el superior) que simbolizan. La autoridad del pontífice romano como obispo de Roma, patriarca de Occidente y sucesor del apóstol San Pedro. El resto del mástil se basa en el mismo que el del mástil del Bendito y Glorioso Simpecado que actualmente es el Modelo utilizado para llevar una línea estética para la continuidad de nuestros enseres.





