Los talleres de Ortiz Jurado finalizan la reforma del paso de Misterio de la Hermandad de Palmeras

Como adelantáramos a finales del pasado año, la Claretiana Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Piedad y María Santísima de Vida, Dulzura y Esperanza Nuestra del barrio de Palmeras ha llevado a cabo la reforma de su paso de misterio realizado por los tallistas cordobeses Miguel Ortiz y Manuel Jurado, trabajo que podremos contemplar para la Semana Santa de 2018.

La ejecución artística ha consistido en reducir el baquetón o soporte del canasto del paso de misterio con la finalidad de transitar a través de los 269,3 ctm. de anchura de la portentosa puerta de las Palmas de la Catedral de Córdoba. De este modo, esta corporación podrá realizar el itinerario interior como el resto de las hermandades cordobesas. Recordemos que la pasada Semana Santa solo el cuerpo de nazarenos pudieron realizar su salida por esta puerta.

La labor de restauración y reforma no ha afectado a la estructura interna o mesa del paso, si bien ha sido preciso adaptar en su parte lateral cada uno de los respiraderos que tallara el artista cordobés Castillo Ariza; puesto que al estrechar el baquetón, debía quedar espacio suficiente para ajustar las piezas en pan de oro. El paso de Misterio tal y como lo conocemos hoy en día, había sido reformado completamente a través de la Escuela Taller de esta Cofradía a principios de siglo por el artista cordobés José Carlos Rubio Valverde, adaptando y restaurando la talla de los citados respiraderos y canastro, hachones, y otros elementos. Quedó sin finalizar el respiradero de cola, que ahora la hermandad se ha propuesto acometer como estreno para la próxima Semana Santa utilizando los restos de la talla de Castillo Ariza, que hasta ahora utilizaba la Hermandad como remate de dosel para sus Cultos en la Parroquia de San Antonio María Claret.

La Cofradía ha confirmado a este medio que esta reforma ha conseguido un resultado adicional, puesto que la imagen general del paso ha mejorado desde el punto de vista artístico con un resultado más estilizado y acorde a los cánones, además de completar su parte trasera. Finalmente, la Hermandad ha puesto en valor, una vez más, la generosidad de la fuente que ha sufragado esta ejecución, íntima y discreta, que en todo momento ha querido permanecer en el anonimato, motivo por el cual, la Corporación Claretiana queda muy agradecida por su extraordinaria ayuda.