Entrevista | Manuel Millán: “Al Hermano Mayor del Descendimiento le gustaría que la Virgen del Buen Fin desprendiera menos lágrimas en la calle”

El nuevo dirigente de la cofradía del Campo de la Verdad analiza la actualidad de la misma en la siguiente entrevista

La nueva junta de gobierno de la Hermandad del Descendimiento de Córdoba está comenzando a dar sus primeros pasos. La misma está encabezada por Manuel Millán (Córdoba, 1977), quien llega al cargo tras dos décadas como miembro del órgano directivo de la corporación, donde ha ocupado cargos como los de Diputado Mayor de Gobierno, Vice Hermano Mayor y Hermano Mayor en funciones, entre otros.

Sobre su trayectoria, sus proyectos, el barrio, su visión de la carrera oficial y muchos asuntos de actualidad de la cofradía del Viernes Santo reflexiona en la siguiente entrevista. En la que también hay espacio para recordar la figura de uno de los referentes de la corporación y de la Semana Santa de la capital, Fray Ricardo de Córdoba, ya que el Descendimiento “rezuma” a él, así como la especial idiosincrasia de la institución de la que Millán habla en las siguientes líneas.

¿Cómo decide presentarse a hermano mayor?

Vimos que la situación que se podía crear en la hermandad era un poco compleja. Todos sabemos lo que significa una junta gestora y no queríamos pasar por eso. El hermano mayor (Manuel Aguilera) dimitió y, en su comunicado, expresó los motivos. Y la situación que se podía crear después era complicada y llevo muchos años luchando por esto y no quería que desembocara en eso. Por eso di el paso y porque, además, muchos hermanos me habían transmitido que podía ser la persona. Siempre he pensado que no estaba preparado, pero llegado el momento he tenido que dar el paso y no me lo he pensado.

«Podría decir que quiero bordar el manto de Ricardo, que está el diseño, que es una grandiosidad. Pero lo que queremos es hacer hermandad, es nuestra premisa. (…) Pero si se puede bordar el manto, no dudes que se va a hacer«

Aunque pensara que no estaba preparado, lleva 20 años en junta de gobierno.

Empecé como Vocal, a secas; continúe como Vocal de Costaleros; seguí como Vocal de Caridad -no solo en la hermandad, sino que también he estado en la diocesana-; pasé a Vice Hermano Mayor; he sido tres años Diputado Mayor de Gobierno; Hermano Mayor en funciones; y, en la actualidad, Hermano Mayor electo.

De todos esos cargos ¿cuál ha sido el más complicado?

Te diría que Diputado Mayor de Gobierno, por la complejidad que tiene, todo lo que llevas alrededor y lo que tienes que sacar adelante. Pero en junta, tanto por complicación como porque te llene, Vocal de caridad. Creo que es una parte fundamental de las hermandades. Para mí, ha sido lo más difícil y, a la vez, lo más placentero.

“Llegamos a atender a más de 180 familias en San José y Espíritu Santo”

En este barrio (Campo de la Verdad) Adquiere todavía más importancia la acción caritativa.

Evidentemente, y más en estos últimos años. Cuando empecé de Vocal de Caridad no se extrapolaba tanto a la parroquia esa necesidad, que con el paso de los años sí se ha ido notando. Estamos en un barrio de trabajadores, gente de clase media, pero la pandemia, sobre todo, ha traído muchísima miseria al barrio y en caridad se ha notado mucho que había que trabajar fuerte. Gracias a las dos hermandades -Vera Crz se ha volcado muchísimo- se ha hecho una labor bastante buena en la parroquia y en el barrio.

«Las bandas sí lo puedo confirmar, van a ser las mismas»

¿Cómo va a ser esa labor en los próximos cuatro años?

Nos vamos a volcar. Tenemos un proyecto precioso con niños (en materia educativa) con la parroquia de Santa Luisa de Marillac. Y con nuestra cáritas parroquial, porque sé el sufrimiento de muchas familias de esta cáritas. Nuestra obra social se tiene que centrar en nuestra parroquia, en nuestra feligresía.

– ¿Ha aumentado mucho la necesidad desde la pandemia?

En la pandemia hubo un pico bastante notable y luego se ha ido estabilizando. En la actualidad, está como en niveles anteriores a la pandemia. El pico estuvo en la pandemia. Estuve confinado nada más que tres días (tenía mi permiso), porque salía -con mi mujer- a repartir alimentos. Llegamos a atender a más de 180 familias en San José y Espíritu Santo.

«Al Buen Fin se la concibió de otra manera cuando la trajo Ricardo»

Dentro de esos cargos que ha ocupado ¿qué diferencias nota con su llegada al de Hermano Mayor?

La responsabilidad es la misma, porque cuando ya lo eres en funciones la tienes. Como Hermano Mayor siento la misa presión por los hermanos que te han votado y respaldado y hay que llevar un programa adelante. Quizá, como Vice Hermano Mayor ha habido momentos de más responsabilidad y tomar decisiones que eran más complicadas.

¿Se pueden contar?

(Risas). Te los puedes imaginar. No es un secreto que cuando pasa algo y hay problemas en la hermandad, situaciones complicadas, eso lo padece toda la junta. Y, si encima eres Vice Hermano Mayor los estás padeciendo con el Hermano Mayor. Hay decisiones que se toman, que luego tienes que apechugar con ellas. No es un secreto que ha habido problemas en la hermandad, ha estado en la calle, pero lo hemos sacado adelante.

¿Qué destacaría de su proyecto?

He hablado con muchísimos hermanos -no uno ni dos, con cientos de hermanos-, porque el ser Diputado Mayor de Gobierno ha implicado que tenga con ellos una relación más de tú a tú. Todos me demandaban lo mismo y me decían que a la hermandad no le hace falta ningún patrimonio, porque el más importante, quizá, el humano, se había perdido un poquito con este paso de los años. También por mala visión nuestra, porque yo estaba en las juntas de gobierno de las que estamos hablando. De sabios es rectificar y darles a los hermanos lo que quieren. El programa se centra en eso, queremos hacer hermandad. Podría decir que quiero bordar el manto de Ricardo, que está el diseño, que es una grandiosidad. Pero lo que queremos es hacer hermandad, es nuestra premisa. Si consigo eso, si la cofradía consigue el matrimonio con el barrio -que en los últimos años se ha perdido un poco-, me doy por satisfecho.

«(El proceso de absorción del Rayo fue) extraño, no te lo voy a negar, porque parte de los hermanos no entendían la necesidad de esa absorción y otros sí»

¿Eso significa que descarta bordar el manto?

No, por supuesto que no. lo que sí digo es que mi prioridad es hacer hermandad. Si se puede bordar el manto, no dudes que se va a hacer.

Hablaba de hacer hermandad ¿Cómo se consigue?

Acercando a los hermanos, creando grupos de trabajo en las Vocalías, abriéndolas a los hermanos, cuidando más las redes sociales, la comunicación con los hermanos -quizá, hemos adolecido un poco de eso un tiempo atrás. Y que los hermanos se sientan parte de la cofradía, que a todos se les escuche y atienda, que no digo que no se les haya atendido, pero sí mejorarlo. E implicar no solo al hermano mayor, sino a los grupos de trbajo. Tenemos que abrir la hermandad a la gente, que se sientan en su casa y que, si quieren trabajar, van a trabajar por la hermandad.

¿Qué destacaría de su junta de gobierno?

La ilusión, el compromiso, la juventud y, además, la experiencia. He intentado hacer un equipo aunando veteranía (llevo a miembros de juntas de gobierno antiguas que, por diferentes vicisitudes, no continuaron) y a gente joven. He incorporado una Vocalía de Juventud, que es primordial.

“La Semana Santa en Córdoba está abocada a un Sábado Santo o a una Madrugada”

Ha sido Diputado Mayor de Gobierno ¿Qué es lo más complicado de la estación de penitencia del Descendimiento?

Todos sabemos las complicaciones que tiene una cofradía en la calle, sea el Descendimiento o sea cualquiera. Pero lo complejo de nuestra hermandad es que la salida es la carrera oficial. Salimos, cruzamos el puente (Romano), no se estira la cofradía y ya estamos en la carrera oficial. Eso parece sencillo, pero no lo es. Es muy complicado, te lo aseguro.

¿La Hermandad del Descendimiento tiene alguna necesidad de modificar algo de la carrera oficial?

Es complicado. Está claro que al templo mayor hay que ir, pero la carrera oficial están donde está, eso no lo podemos cambiar, y es muy complicado modificarla en algún sentido. No hace mucho tiempo había escuchado una propuesta, en una reunión de diputados mayores de gobierno, sobre la posibilidad de hacer la carrera oficial al contrario y no me pareció descabellado. La verdad es que la salida (del recorrido común) de las hermandades estaba mucho mejor que cómo está ahora, es una ratonera. Se podía estudiar. A gusto de todos no va a llover nunca, pero podría ser una posibilidad.

«Los capataces en la hermandad son cesados una vez termina el Viernes Santo, ahora mismo no tengo capataces, se nombran en el mes de octubre. Para el Rayo es el mismo, David Arce, más adelante no te puedo decir porque todavía no he hablado con él»

El Viernes Santo tiene seis cofradías y hay varias hermandades que entrarán en la Semana Santa en los próximos años ¿en algún momento se ha planteado la Hermandad del Descendimiento, si se abriera, irse al Sábado Santo?

Puedo decir lo que pienso, pero lo tienen que decidir los hermanos. Solo puedo decir que la Semana Santa en Córdoba está abocada a un Sábado Santo o a una Madrugada, eso las hermandades lo tenemos que tener claro. Tenemos que ir pensando en esto, porque va a llegar y no va a tardar mucho. En un par de años o tres va a haber hermandades llamando a la puerta y no se les va a poder negar el paso. Evidentemente habrá que reorganizar, porque mira cómo ha quedado el Domingo de Ramos. Álgebra no se puede hacer con las hermandades, somos las que somos, y si van entrando algo habrá que hacer y Sábado Santo y Madrugada no hay en Córdoba. Blanco y en botella. Se trata de que la Semana Santa en Córdoba está abocada a eso.

Siguiendo con la hermandad en la calle, durante los últimos años la cofradía ha evolucionado a un estilo, digamos más “serio” o “clásico”.

Tendría mucho de que hablarte. En esta hermandad se han hecho cosas en la calle que ahora estarían fuera de contexto, pero esto es un barrio y la cofradía está concebida como de barrio. Lo que no sé es que es “clásico”, porque para mí andar con Campanilleros lo es, una marcha con cien años.

“No es un secreto que ha habido problemas en la hermandad, ha estado en la calle, pero lo hemos sacado adelante”

¿En los últimos años la cofradía ha sido demasiado seria en la calle?

Si no demasiado seria, sí que se ha ido al extremo de esa seriedad. No está reñido el clacisismo, porque el palio puede andar serio y señorial (el Cristo tiene una manera de andar y el barrio lo concibe como tal), pero al Buen Fin se la concibió de otra manera cuando la trajo Ricardo. Me he criado con él y he visto y he crecido con la visión de la Virgen de otra manera. No con las locuras que se hacían antaño -no considero que tenga cabida hoy en día-, pero ese equilibrio quizá sí se pueda buscar.

Si dijera que el Hermano Mayor quiere ver más alegre a la Virgen en la calle, ¿estaría diciendo lo correcto?

Si no más alegre, desprendiendo menos lágrimas. Sí, al Hermano Mayor del Descendimiento le gustaría que la Virgen desprendiera menos lágrimas.

“Todos sabemos lo que significa una junta gestora y no queríamos pasar por eso”

Ha mencionado en varios momentos a Fray Ricardo ¿cómo definiría la impronta que ha dejado en el Descendimiento?

Esta hermandad rezuma a Ricardo, mis palabras rezuman a él. Me he criado con él. Lo he llevado a predicar a Los Negritos, Panaderos, Macarena… he estado madrugadas con él. Todo lo que veis aquí es gracias a Ricardo. Él se volcaba con nosotros y nosotros con él.

¿Se ha hecho justicia con su figura en las cofradías cordobesas?

Creo que no. creo que se engrandecerá con los años, cuando pasen 40 o 50 tomará la verdadera dimensión de lo que fue en la Semana Santa cordobesa. Ricardo no era solo un religioso, era un artista.

«Cuando pasen 40 o 50 años tomará la verdadera dimensión de lo que fue en la Semana Santa cordobesa. Ricardo no era solo un religioso, era un artista»

Cuando entra una nueva junta de gobierno se renuevan los cargos de confianza (vestidor, capataces, bandas) ¿va a haber novedades?

(Risas). Los capataces en la hermandad son cesados una vez termina el Viernes Santo, ahora mismo no tengo capataces, se nombran en el mes de octubre. Para el Rayo es el mismo, David Arce, más adelante no te puedo decir porque todavía no he hablado con él nada del Viernes Santo. Me sentaré y hablaremos.

Con respecto al vestidor, en principio, voy a seguir contando con Antonio (Villar). Se ha portado muy bien con la hermandad y tengo un aprecio personal por él. Ahora que asegure que va a ser el vestidor los próximos cuatro años no lo puedo asegurar, hasta que se reúna la junta.

Las bandas sí lo puedo confirmar, van a ser las mismas.

Sobre la Virgen del Rayo hubo una absorción por parte de la hermandad ¿cómo fue ese proceso?

Extraño, no te lo voy a negar, porque parte de los hermanos no entendían la necesidad de esa absorción y otros sí. Se dieron unas circunstancias algo extrañas, lo cual no quita para que te diga que yo sí estaba de acuerdo, porque la Virgen del Rayo estuvo muchísimos años a los pies de nuestro titular y la consideraba parte de la hermandad y la he sacado muchas veces de costalero. Pero comprendo que haya hermanos que no lo hayan entendido. No es que haya producido una división. Se nos olvida que la Virgen del Rayo tiene 400 años, eso es muy importante. Nosotros tenemos el orgullo de poder decir que tenemos esta dolorosa con 400 años de historia que cumplirá en 2030. Eso es historia de la parroquia y de la ahora de la hermandad.

“Si pasados estos cuatro años el barrio recupera ese matrimonio que tenía con la hermandad y me recuerdan como un hermano mayor, buena gente, con eso me conformo”

Entiendo que la hermandad comenzará a trabajar para celebrar una efeméride como esa.

Evidentemente. Queda mucho, pero en mi mandato se formará una comisión y se empezará a trabajar. Si hay una efeméride que merezca algo especial es esta, 400 años de la Virgen del Rayo en el Campo de la Verdad.

Hubo movimientos para presentar otra candidatura a las elecciones.

Sí sé quién la encabezaba, porque mantuve alguna charla con él, pero más allá de eso no sabía quién formaba parte de esa candidatura. El que sí lo sabía era el consiliario y el que mantuvo reuniones con ellos fue él y los que saben lo que pasó para que saliese o no, son ellos y el consiliario en las charlas que haya mantenido, si le han explicado algo, no lo sé.

Cuando pasen estos cuatro años, qué le gustaría haber conseguido y que se recordara.

Si pasados estos cuatro años el barrio recupera ese matrimonio que tenía con la hermandad, el que hemos conocido años atrás, y recuperamos a los hermanos para el día a día de la cofradía y me recuerdan como un hermano mayor, buena gente, con eso me conformo.