Entrevista | Manuel Orozco: “Todo aquel que se pone al frente de un martillo tiene algo que decir y algo que enseñar”

Manuel Orozco

El capataz de la Fuensanta cuenta sus sensaciones antes de la salida procesional y reflexiona sobre diversos aspectos del mundo del costal

Su estilo es clásico, aprendido durante décadas junto a la familia Muñoz. Su personalidad templada, buena dicen la mayoría de quienes le conocen. Y una de sus grandes pasiones es el mundo del costal. Hablamos de Manuel Orozco, capataz de la Encarnación, Jesús Caído, Providencia y Agonía.

Este año ha sido el elegido para guiar a las cuadrillas que portarán a la Patrona de Córdoba, Nuestra Señora de la Fuensanta Coronada, de la que fue costalero en su coronación, como cuenta en la siguiente entrevista, en la que también reflexiona sobre diversos aspectos del mundo del costal. No pierdan detalle.

– ¿Cómo recibió la noticia de su nombramiento como capataz de la Fuensanta? 

Fue una inesperada llamada de teléfono, donde Olga Caballero me dijo que había sido considerado para el martillo de la Fuensanta, pensé que no era real pero poco a poco fui dándome cuenta de la importancia de aquella llamada. Sólo pude contestar que sería un verdadero orgullo y un privilegio poderlo ser.

Manuel Orozco

– ¿Qué supone para Manuel Orozco guiar a la Patrona por las calles de Córdoba?

Pues se aúnan muchas cosas, por un lado la oportunidad de seguir engrandeciendo el culto y la devoción hacia la copatrona de nuestra ciudad y patrona de las cofradías, en segundo lugar, una gran responsabilidad. Me siento emocionado, pues como les dije a mis cuadrillas en la igualá que tuvimos hace unos días, tuve el honor de ser sus pies en 1994 en la procesión de ida hacía el acto de su coronación, bajo las ordenes de Rafael Muñoz Serrano, 20 años después en 2014 tuve el privilegio de ser segundo de Rafael Muñoz Cruz en el 20 aniversario de su coronación y ahora, 10 años después, la providencia ha querido que sea yo su guía.

– Una de las cuadrillas va a ser femenina.

Efectivamente, todas las cuadrillas que hemos dirigido este año estaban invitadas a ser participes de este honor, y ellas se lo han ganado con creces.

Manuel Orozco con sus cuadrillas

– ¿Cómo está siendo su experiencia al frente de la Encarnación? 

Ha sido un reto muy gratificante, hay que destacar que es una cuadrilla que lleva años demostrando su potencial, compacta, disciplinada y con ganas de ocupar el lugar que se merecen.

«Tuve el honor de ser sus pies en 1994 en la procesión de ida hacía el acto de su coronación, bajo las ordenes de Rafael Muñoz Serrano (…), la providencia ha querido que sea yo su guía»

– ¿Hay diferencias entre una cuadrilla masculina y femenina?

Sí, claro que las hay, hombres y mujeres tienen capacidades físicas diferentes y una morfología corporal distinta que influye a la hora de caminar y de trabajar debajo de un paso. También hay diferencias en la estructura de la cuadrilla, altura, fuerza y resistencia, aspectos a tener en cuenta en los ensayos, en los relevos, etc.  A nuestra llegada hemos hecho hincapié en las ropas y en diferentes variables que pensábamos, podían influir en el movimiento del paso, postura, distribución del peso, o la forma de caminar, por lo demás las técnicas básicas y la coordinación necesarias son las mismas para todos. 

Manuel Orozco y su equipo

Quiero destacar que ellas han hecho que nuestra labor sea fácil, yo solo les dije que llevaban años demostrando su valía, enfrentándose a desafíos culturales y sociales, que habían roto estereotipos, y habían conseguido que para las nuevas costaleras fuese hoy todo mas fácil, aun así creo que se les exige más por el hecho de ser mujeres. Otra diferencia, y espero no lo tomen a mal, es que hablan bastante más que las cuadrillas de hombres fuera del paso, jajaja.

– Lleva una larga trayectoria al frente del paso de Jesús Caído, ¿qué destacaría de todos estos años?

El respaldo de los hermanos mayores y las distintas juntas de gobierno hacia mí, esto ha  permitido que tras Rafael Muñoz siguiese yo al frente, y ha hecho posible que la cuadrilla haya ido evolucionando y renovándose de una manera natural, sin brusquedad, con una devoción hacía la imagen y un  compromiso con la hermandad importante. Es verdad que aun queda mucho trabajo por hacer y que la idea es ir creciendo día a día pero esa estabilidad ha ayudado mucho a nuestra labor. 

«Solo les dije que llevaban años demostrando su valía, enfrentándose a desafíos culturales y sociales, que habían roto estereotipos, y habían conseguido que para las nuevas costaleras fuese hoy todo mas fácil»

– También es el responsable de la cuadrilla del Cristo de la Providencia ¿cómo valora esta experiencia?

Ha sido un reto importante porque se une lo cofrade y lo sentimental, fui alumno de Trinidad Sansueña cuando fue encargado el Cristo y fui costalero con Rafael Soto en la primera salida en su paso procesional. Cuando fui designado capataz fue un inmenso orgullo y una gran responsabilidad. Este es un grandioso proyecto que está en ejecución, lo que hace que cada año se nos planteen nuevos e inesperados retos que nos ayudan a crecer y a seguir aprendiendo.

Manuel Orozco

– Actualmente es el capataz de la Agonía ¿Cómo valora esta etapa?

En todas las hermandades excepto en la de Jesús Caído somos cesados al finalizar la estación de penitencia. 

La etapa al frente del cristo de la Agonía ha sido algo convulsa, como saben, yo estaba con la Virgen de la Salud junto a Curro Carbonero y tras las elecciones y la dimisión de Jesús, me convenció Matías Casillas para tomar las riendas del paso del Señor, tras la dimisión de Matías, llegó las gestora que ratificó está decisión, pero como sabemos todos, los cambios repentinos no son buenos para las hermandades ni para las cuadrillas, por lo que nos vimos obligados a remangarnos y trabajar duro para conseguir hacer el trabajo designado y en unas circunstancias complicadas. Hoy puedo decir que gracias a Dios, creo que cubrimos con creces nuestras expectativas y tengo que dar las gracias a todos los que nos han ayudado a conseguirlo. 

– ¿De qué fuentes ha bebido como capataz?

De todos es sabido que la familia Muñoz me ha llevado de la mano durante toda una vida, he salido bajo las órdenes de otros capataces y he intentado fijarme y aprender de todos, porque todo aquel que se pone al frente de un martillo tiene algo que decir y algo que enseñar.

Manuel Orozco y su equipo

– El mundo del costal está en pleno auge ¿Cómo ve el futuro de este ámbito de las cofradías?

Pues muy vivo, aunque echo en falta muchas cosas antiguas que se están perdiendo o quizás cambiando demasiado rápido, el respeto, el compromiso, la palabra, el sacrificio… Puede que sea el reflejo de una sociedad cambiante. Nosotros, los capataces y los componentes de las cuadrillas tenemos la oportunidad de trabajar no solo en la técnica y en lo estético, también deberíamos intentar fomentar valores que según mi opinión se están perdiendo.

«Los cambios repentinos no son buenos para las hermandades ni para las cuadrillas, por lo que nos vimos obligados a remangarnos y trabajar duro»

– ¿Qué echa en falta en el mundo del costal?

Valores, compromiso, capacidad de sufrimiento…

¿Cómo son de importantes los costaleros para una hermandad?

Creo que son muy importantes, suelen ser grupos activos dentro de las hermandades, que le dan vida, colaboran activamente en algunos eventos; cruces, fiestas, venta de lotería, hablo de las hermandades en las que yo estoy, aun así, creo que deberíamos intentar trabajar para que las hermandades no dependan tanto del costalero en estas materias e intentar implicar más al resto de hermanos. 

Manuel Orozco

– ¿Qué capataces considera referentes?

La familia Muñoz como he dicho antes han sido mis mecenas y la forma de mandar y de trabajar del abuelo era única. Rafael Muñoz me enseñó y me permitió estar a su lado una vida, por eso es muy probable que me acompañe el próximo 7 de septiembre como reconocimiento por mi parte a tantos años a su lado.  En la linea de capataces que transmiten destacaría a Pepe Fernandez y Juan Berrocal. Entre los más técnicos y actuales tenemos a Curro y Arce capataces muy reconocidos y de gran bagaje al frente de pasos de nuestra ciudad. De Sevilla, Manolo Santiago padre, Paco Reguera y los Villanueva por sus formas de gestionar y mandar a las cuadrillas.

– ¿Qué retos se marca como capataz Manuel Orozco?

Hoy en día me encuentro bien, ha sido un año a pesar de la lluvia importante para mí, Providencia, Encarnación, Agonía, Caído, Corpus de la Trinidad, Virgen de la Caridad de  Guadalcázar y ahora la Fuensanta, creo que no se puede pedir más. Con miras al futuro mi reto es trabajar para llevar a buen puerto las imágenes que dirijamos y seguir transmitiendo mientras la salud, las ganas y el respaldo de las juntas de gobierno y los costaleros/costaleras me sigan acompañando.