A lo largo de estas semanas de crisis sanitaria son muchas las iniciativas solidarias que se han ido produciendo y que continúan desarrollándose, pues, como reza el lema de Cáritas ‘La Caridad no cierra. Es el caso de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Nazaret y Ntra. Sra. del Amor, de la Parroquia de San Isidro Labrador, de Sevilla, popularmente conocida como la Hermandad de Pino Montano, que ha donado un centenar de mascarillas a la curia diocesana.
Están mascarillas están elaboradas siguiendo los protocolos sanitarios por 60 hermanos y vecinos del barrio, y están siendo enviadas a otras instituciones como hospitales, clínicas y residencias de ancianos. Igualmente está prevista una donación para el Consejo de Hermandades y Cofradías. El objetivo es llegar a las 30.000 mascarillas y, si hiciera falta, a las 60.000. Y es que, tal y como ha declarado Marcelino Manzano, delegado diocesano de Hermandades y Cofradías de Sevilla “las hermandades, con acciones como esta y muchas otras más, están ayudando a paliar los efectos de la pandemia”.
Otras iniciativas
Esta iniciativa se suma a otras puestas en marcha en las últimas fechas en la archidiócesis sevillana, como el proyecto de la Cáritas Parroquial de San Sebastián en beneficio a la Residencia de Mayores Fundomar, una de las más afectadas por el virus en la capital y donde se llegaron a registrar el 69% de infectados entre sus 150 residentes. Gracias a una voluntaria de ambas instituciones se está facilitando materiales de protección para el personal de esta residencia de Los Bermejales.
De esta manera, gracias a la contribución desinteresada de empresas, particulares y otros grupos, se han conseguido mascarillas, guantes y batas para el personal sanitario, elaboradas artesanalmente entre otras, por las hermanas del Convento de San Leandro, que pasaron de hacer mascarillas a batas después de una donación de 274 metros de tela. La iniciativa, que lleva más de 10 días en funcionamiento y que seguirá durante estas semanas, se realiza con la mayor discreción, evitando una alarma innecesaria dentro de la residencia.
Esta no es la única labor que está llevando a cabo estos días la Cáritas Parroquial de San Sebastián que también continúa atendiendo a los participantes del ‘Proyecto Lázaro’ de personas sin hogar, y con la atención primaria de manera presencial los martes previa llamada telefónica. Todo ello tomando las medidas de seguridad y sanitarias pertinentes a las familias que ya formaban parte de este proyecto y a algunas nuevas que se han sumado debido al cambio de la situación laboral que han sufrido muchos hogares. “Ahora más que nunca no podíamos cerrar, ya que muchas familias necesitan alimentos y productos básicos de limpieza e higiene”, explican desde la parroquia.
En esta línea destaca también la labor callada de las religiosas de clausura, que no sólo están intensificando la oración por toda la humanidad estos días, sino que han cambiado la elaboración de dulces de conventos por la confección de material sanitario. Un ejemplo de ellos son las clarisas de Alcalá de Guadaíra, que actualmente están colaborando con la plataforma “Alcalá nos importa” y han confeccionado ya más de 3.000 mascarillas.
Una vez realizadas son trasladadas a las instalaciones de la Ciudad de San Juan de Dios, donde se procede a su esterilización. Y desde allí son distribuidas por la plataforma solidaria, y entregadas, gratuitamente, a los Hospitales y personal de servicios esenciales. Además, las religiosas ya están comenzando a elaborar batas quirúrgicas para solventar la carencia de este elemento esencial.




