A nadie escapa la grave situación sanitaria a la que nos enfrentamos. Una situación que está propiciando necesidades olvidadas por la mayor parte de las sociedad que podrían ser el preámbulo de épocas de carestía toda vez que las consecuencias económicas de lo que está ocurriendo es muy probable que se dilaten en el tiempo más allá de la propia epidemia que estamos sufriendo. Con la mirada puesta en poner el granito de arena que por su propia esencia les corresponde, las hermandades de los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade han emprendido múltiples iniciativas encaminadas a paliar la grave situación actual y las mencionadas repercusiones futuras.
Es el caso de la Hermandad del Gran Poder que ha emitido un comunicado en el que ruega encarecidamente a sus hermanos que, en la medida de sus posibilidades, contribuyan con su donativo, a través de una papeleta simbólica, al sostenimiento de su Bolsa de Caridad, privada en la actualidad de sus fuentes de ingresos habituales (colectas de misas, cepillos, sillas de la salida de la cofradía, etc..), en unas circunstancias en que previsiblemente se incrementará de forma notable la demanda de ayuda.
Una petición a la que ya se han sumado más de un millar de hermanos y que trasciende de la mera solicitud económica para convertirse en un auténtico símbolo que materializa el compromiso ineludible e imperecedero de todo el universo cofrade con una crisis que a todos compete.





