Más que una saga de capataces 

Los Villanueva siguen agrandando su leyenda, gracias a la nueva generación

Desde que en los años ‘20 del pasado siglo, Antonio Villanueva Carrasco comenzara a mandar pasos, el apellido Villanueva se ha convertido en intrínseco a la Semana Santa de Sevilla. 

Y lo ha hecho en torno al mundo del costal, cuyo crecimiento no se entiende, en parte, sin esta saga de capataces que, en la actualidad, podrían estar incardinados en el primer puesto de un supuesto escalafón del mundo de los martillos. 

Es algo meramente subjetivo, pero no deja de ser cierto que los Villanueva tocan buena parte de los llamadores más importantes de Sevilla. San Roque, Santa Genoveva, Sant Marta, San Bernardo, Las Cigarreras, el Gran Poder y Los Servitas dan cuenta de ello. 

En esa última cofradía, ahora es otro Antonio Villanueva el que toma el relevo, de su padre, y sigue ampliando la trayectoria de un familia que supera el siglo dirigiendo pasos. Hay quien sostiene que Antonio es aun mejor que su progenitor. Sea como fuere , lo que parece claro es que está dinastía de capataces tiene aun un gran futuro por delante y es ya mucho más que una saga de capataces.