En mi Huerto de los olivos, 💙 Opinión

Mi Domingo de Ramos

Un nuevo Domingo de Ramos… vamos a disfrutar de este día, engalanados y ataviados para ir al encuentro de…

 … el azahar no verá sus procesiones, ni las gitanillas besar un candelabro arbóreo o un paño de bambalina, la cera seguirá lagrimeando pero de una manera distinta, Córdoba despierta con un sinsabor a la misma vez amargo pero con una emulsión de un poco más que el año pasado, el regusto de nuestra memoria nos deleitará con ese sabor que tuvimos, no hace mucho tiempo…

… Jesús, vuelve a entrar triunfal en la ciudad de Jerusalén con Palmas y olivos, desde la majestuosidad de su fachada San Lorenzo hacia Córdoba, acompañado de niños vestidos de hebreos…

… una parada para reponer fuerzas que no hay mucho tiempo, para tomar un aliento de vigor con viandas típicas de la fecha…

 … por Santiago se ve la figura de un Crucificado que lleva entre nosotros 8 siglos y nos muestra la belleza Desamparada y la verdadera Concepción de un hijo, Santiago muestra su hermosura mariana…

 … desde el Alpargate viene Él, el Señor de Córdoba, veremos tras el hijo la Amargura de una Madre, la veneración de los cordobeses por su Señor se verá por cualquier lugar de la ciudad…

 … aires de soleares envuelven al «Gitano» con su caminar valiente, después la Esperanza nos muestra el dolor y la belleza de una joven mujer, San Andrés esperará desde su hornacina…

 … una parada no viene mal y tomar resuello con un pestiño y un café, y seguimos nuestro itinerario itinerante…

 … desde allí, en lo alto del cerro, viene la hermandad del Amor, con un Silencio sobrecogedor, un tribunal empieza a dictar lo que se convertirá en el hecho de Amor más importante desde la Encarnación de un hijo, la muerte en una Cruz…

 … un compás nos enseñará la belleza del Señor orante y el camino que tomará, momento cruel Amarrado a una columna solitaria y fría, y después Ella llena de fuerza y luz Candelaria con su palio rojo…

… acabó este Domingo de Ramos, balcones llenos de imágenes, un Domingo de Ramos de colas interminables, de distancia social y sanitaria sin ningún tipo de distancia, esperas que desesperan, visitas de apenas unos segundos que por un segundo fueron eternos y que por un segundo fueron efímeros…

 … hoy volví a ver a cofrades y amigos qué llevaba sin ver más de un año, más de un abrazo interminable, algún beso se escapó en el interior de una mascarilla, chaquetas con palmas, fotos en un mercadillo, criticas con lo que hicieron unos y críticas con lo que no hicieron otros, lágrimas por un Domingo de Ramos distinto a los demás pero a la misma vez mejor que el Domingo de Ramos del 2020…

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