Molviedro se vistió de Dolores y Misericordia

El pasado fin de semana en la Plaza de Molviedro todo volvió a la normalidad tras un verano de obras. Ya volvieron a mediados de septiembre los titulares de la hermandad de Jesús Despojado, para la celebración de los cultos de la Dolorosa en su capilla, siendo en estos días pasados debido a la festividad de la Merced, su besamanos.

En el besamanos la Virgen de los Dolores y Misericordia se nos presentaba en el centro de la capilla con un magnifico altar a sus espaldas, el cual lo presidía el Señor Despojado de sus vestiduras y tras él el magnifico techo y bambalina frontal del palio de la Dolorosa, que bordará Grande de León, y flanqueado por los hachones que porta en sus andas de Viacrucis. En ese altar con tantas velas también pudimos presenciar los magníficos paños de bocinas que esta hermandad posee, a los lados de la dolorosa se podían ver los magníficos faroles de cola, también en el altar la priostia y floristas de la hermandad nos sorprendían con unas jarras de flores rosas y blancas, del estilo al que nos tiene acostumbrados esta hermandad del Domingo de Ramos.

En el centro, la Dolorosa, la cual vestía el manto de salida y salla de tisu bordada en plata, ambos obra del gran bordador Grande de León. En su pecho portaba el escudo mercedario bajo el broche de »Dolores», puñal en el lado izquierdo y una reliquia de Santa Genoveva de Torres. Como de costumbre la Virgen de los Dolores y Misericordia lucia la maravillosa diadema de salida.

En este besamanos pudimos presenciar más de cerca a la Virgen del Mayor Dolor, la virgen titular de la parroquia, una magnífica talla anónima, barroca de mirada al cielo y manos entrelazadas, lucia vestida entera de negro, como de costumbre, en el lado derecho de la capilla.