Me sumo a la reflexión que diversos periodistas y colaboradores de la prensa morada vienen haciendo en voz alta en los últimos tiempos y que no es otra que el mostrar el malestar existente por esas cuentas cofrades, que no son capaces de generar nada de contenido y que llevan las mismas a cuenta del trabajo de otros.
Ciertamente, en los últimos tiempos estas cuentas cofrades nacen y se multiplican y como es evidente no me refiero a las cuentas oficiales de las diferentes corporaciones sino esas cuentas sucedáneo y ambiguas, que no dan un nombre personal y que se escudan en una devoción o en el sentir de diferentes municipios.
Desde el anonimato, estos perfiles comparten fotografías y vídeos que evidentemente ayudan a fomentar y dar a conocer devociones, pero que en el mejor de los casos, solo citan la fuente y en el peor, ni citan la fuente o autor, ni mucho menos existe permiso. Mención aparte merecen esas páginas o blogs, que comparten las noticias que se generan en otros medios de comunicación cofrade en un simple y pega, sin citar autor ni medio.
Todo el que venga para sumar en este mundo de la prensa morada es bien recibido, pero lo que no es de recibo es que se pretenda mantener estas cuentas a costa del trabajo altruista que decenas y decenas de cofrades hacen en beneficio de las diferentes corporaciones. El trabajo se hace para que tenga la máxima difusión, pero una cosa que es que tenga difusión y otra bien distinta, que se genere cero contenido cofrade.
Realmente, tenemos entre nuestras manos no solo material cofrade, sino la fe y devoción de centenares de hermanos, por ello, estas cuentas deberían de ser más respetuosas con el trabajo de los demás y ser capaces de generar contenido para sus cuentas y si no se quiere o no se puede generar el mismo, quizás esa cuenta sobre.
Debemos, además, de tener claro que indiscutiblemente de la devoción que cada uno le tenga hacía sus imágenes, en muchas ocasiones, estas cuentas generan rechazo en el mundo cofrade, restando así seriedad a las corporaciones, así que prudencia ante lo que se debe o no subir.
Por lo tanto, las nóminas de nuestras corporaciones están abiertas y a buen seguro con los brazos abiertos para acoger a todos esos hermanos que tienen ganas de trabajar por su devoción e integrarse en las vocalías de manifestaciones públicas y secretaria, para así fomentar la devoción de una forma seria, correcta y eficaz.





