He de confesarles que no soy un fanático del fútbol ni me sé de memoria la plantilla completa o el ranking en la liga de ninguno de los equipos de la ciudad, y mucho menos de los de fuera.
Pero tengo por costumbre observar y analizar todo lo que me rodea, y en consecuencia descifrar las cualidades de cada persona, grupo o circunstancia para tener, cuanto menos, un juicio de valor al respecto.
Les digo esto porque el pasado sábado estuve presente en la presentación del equipo que capitaneará José Félix Romero en su candidatura al Consejo de Hermandades y Cofradías, en un acto celebrado en el conocido restaurante «La Raza», junto al Prado de San Sebastián y el maravilloso Parque de María Luisa.
Había cierta intriga por conocer los nombres y cargos de esta junta postulante a la institución cofradiera, teniendo presente que Romero anunció su deseo de presidir el consejo en junio del pasado año, y ha medido los tiempos cuidadosamente para desvelar justamente ahora, a las puertas de la Cuaresma, el ejecutivo.
Ya a la entrada fue grato ver algunos nombres conocidos como el querido Fundador de la Banda de las Cigarreras, Antonio González Ríos; al ex hermano mayor de la Pastora de San Antonio, José Antonio Mejías; el hermano mayor de la O, Luis Ruiz Macareno; el también antiguo teniente de la O, Ángel Acosta (profesor de la Facultad de Comunicación de Sevilla), que sería además quien llevaría la comunicación; o a Lola Nadal, de la Hermandad Sacramental de San Gonzalo.
Después, tal como se fueron ubicando en sus asientos, la sorprenda se hizo mayúscula por la cantidad de nombres importantes en las cofradías de la ciudad y con un rasgo común: La veteranía.
Igual que el portero prepara con cautela el mejor equipo para salir al campo y golear al rival, José Félix Romero ha ido buscando en silencio la plantilla perfecta y compacta para un consejo renovador y práctico.
Y cada uno es libre de pensar y opinar lo que crea conveniente, pero nadie puede negar que estamos ante un futurible Consejo de Cofradías de altura, con personas enormemente capacitadas para el cargo, en su mayoría nuevos en el organismo de la calle San Gregorio, y con un programa bien amueblado en el que tienen cabida proyectos ilusionantes como el nuevo Museo de la Semana Santa.
Pero no nos desviemos. Como les hablaba, los nombres y cargos de Romero para su junta se presentan por sí solos, pues una importante fracción de ellos han sido hermanos mayores, tenientes o mayordomos de distintas juntas de gobierno de hermandades como la Carretería, San Esteban, las Aguas, San Gonzalo o La O.
Personalidades a las que hay que añadir savia nueva como la antigua mayordoma del Dulce Nombre de Bellavista, María del Mar Fernández, que aspira a convertirse en flamante delegada del Lunes Santo, la primera mujer que ostenta este cargo en la sección de penitencias en la historia del consejo.
Estamos en definitiva ante la Champions League de los últimos años en nuestras hermandades, con un grupo extraordinario de cofrades dispuestos a levantar la corporación y devolverle el esplendor de antaño, Dios mediante y con el respaldo de los hermanos mayores, a partir del mes de junio.





