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El viejo costal, Opinión

No pudo ser, ni mejor ni peor, solo no pudo ser

Solo, solo me siento hoy, solo y apenado, he perdido un buen trozo de mí, la parca me lo ha robado, dejándome atribulado, lleno de pena, apesadumbrado, triste, lloroso, dolorido, contrito y fuertemente afligido, no pudo ser, solo no pudo ser. Fray Ricardo de Córdoba se nos fue, sin podernos despedir siquiera, sin poderle dar ese último abrazo franciscano que puede más que las palabras. No pudo ser.

No pudo ser, no nos dejó celebrar nuestra cena programada, y tan deseada por Fray Ricardo de Córdoba, donde en la más absoluta intimidad, él, Juan, Teresa, María, Pilar, Pepe y yo, solo parte de sus amigos, leales y fieles, de esos que hoy en día casi no se pueden encontrar, conocedores de sus gustos y obras, de sus triunfos y desaires, sufridos en el más absoluto silencio, mirando con esos ojos que decían las cosas antes de que abriese su boca, reflejo de un alma clara, limpia y leal. Y no pudo ser, te seguimos debiendo esa cena.

Los que están tan sumergidos en sus negocios que no han tenido tiempo para Dios, los que nunca dieron nada a nadie nunca entenderán a este franciscano humilde, ni entenderán que en las manos de la Reina de los Ángeles ha estado tu cordón depositado, y a pesar de las oraciones de muchos cofrades de Andalucía, no pudo ser, Hoy la Reina de los Ángeles muestra luto, (gracias Antonio) es el luto que todos llevamos como muestra de nuestros sentimientos de pena por el fallecimiento de nuestro querido Fray Ricardo de Córdoba.

Algo menos de dos semanas, tiempo de incertidumbre, y tú que decías “yo sin Córdoba no sería nada”, y ahora que va a ser de Córdoba sin ti, ya no tenemos artista, dibujante, poeta, confesor, consejero, consiliario, predicador y toda una vida dedicada al enriquecimiento del patrimonio cofrade de nuestra ciudad de Córdoba, la que tanto te debe, y será la que tanto olvida como ya ha pasado en otras ocasiones.

Uno de tus últimos trabajos, realizado para la Hermandad de la Merced, recuerdo con precisión, el dibujo de la papeleta de sitio en su salida extraordinaria con motivo del 800 aniversario de la fundación de su orden, contribuyendo una vez más a la seña de identidad de esta hermandad con uno más de tus diseños, en este caso dos arcángeles portando entre sus manos guirnaldas de flores que rodean a sendas cartelas con las fechas de este señalado aniversario, una más señalada con tu firma en su historia.

Tú mismo decías “hay hermandades con las que se ha enfriado su relación, y otras han ocupado su puesto”, yo diría que hay hermandades que se olvidan de lo que tienen, ni lo aprecian, ni sabrán nunca de lo que pudieron tener, tú Fray Ricardo te marchaste durante doce años de Córdoba, y como no, como siempre seguiste dedicando tu vida a enriquecer el patrimonio de la Semana Santa, no perdiendo el contacto con nuestra querida Córdoba.

Ya sabes Fray Ricardo, que la Hermandad de los Negritos de Sevilla, este mismo sábado corona con rango pontificio a su Virgen de los Ángeles, ha portado en tu honor un crespón negro en el varal de su palio. El Redil de la Divina Pastora de Capuchinos de Córdoba pide y desea que una calle de nuestra ciudad tenga tu nombre, hay tantas muestras de afecto, cariño, y de duelo, que nosotros solo tenemos la certeza de que en estos momentos estas sentado cerca de la Divina Pastora, junto a la Reina de los Ángeles, y con cada titular a los que en vida serviste, aceptando con benévola paciencia a los que de ti se olvidaron, y sabemos que disfrutaras de los parabienes que Dios le tiene reservados a los que en vida le sirvieron, como tú le has servido durante más de 50 años. D.E.P.

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