A paso mudá, Andalucía, Opinión

No sobran hermandades, sobran cofradías

Dos semanas ya desde que Cristo Resucitó, desde que le dimos la vuelta a nuestro calendario y desde que la última levantá se hizo eterna para todos. Mientras tanto, nos toca reflexionar a todos.

Quizá esta Semana Santa ha sido la más intensa en mis 26 años de vida, la que más he disfrutado y la que más he sufrido a la vez, ya que el cansancio, dos semanas después parece hacerse notar. Y como es lógico, si ha sido la más intensa, más corporaciones en la calle he podido ver, mucho material audiovisual también y muchos actos de personas que dejan que desear. 

Lo bonito de la Semana Santa ya lo hemos visto todos: vuelta a la bulla, etcétera etcétera. Pero ¿y la parte oscura? Todas las luces tienen sombras… y nosotros no íbamos a ser menos, y tenemos mucho en lo que mejorar.

Que iba a haber parones era de imaginar, ¿pero hasta el hecho de que demorara en 2 horas por lo menos? Pregunten por Córdoba y por Sevilla a ver qué dicen. De las campanas de algunas hermandades, ¿ni falta hace decir que no han sido ni de lejos las mejores no? Al final el ritmo de tambor es el que es, pero la falta de ensayos de costaleros también se hacen notar. ¿Y de los periodistas del medio televisivo conocido en la capital opinando la música que debe llevar o no llevar una hermandad? Periodismo informativo lo llaman. Al igual de informado que fue el paso por los jardines conocidos cordobeses de alguna hermandad, que no sé si pertenecía a la nómina de la Madrugá cordobesa o me perdí en el día que era. Igual de perdido que algunas bandas, que no saben si pertenecen a su hermandad o a otras, o a todas… en fin, la lluvia no nos dejó ver muchas estampas que hubieran sido curiosas, tan curioso como fue el Lunes Santo, sobre todo en Sevilla. Pero sí me sorprendió una cosa, a pesar de que no comparta que saliera la cofradía a la calle este año: el Cautivo de la Hermandad de Santa Genoveva, nunca camina solo.

Reflexionad hermanos, nos queda un año por delante.