Nos falta información

En apenas 15 días, pocas serán las cuadrillas de costaleros que aún no hayan comenzado sus ensayos. Ya comenzamos a ver en redes sociales fotos e incluso algunos videos de los más madrugadores, y es que ya estamos en lo que algunos han decidido denominar pre-cuaresma. Es agradable ver esas caras ilusionadas en las frías noches, o en las soleadas mañanas de domingo, en las que son las primeras chicotas de una semana santa nueva y diferente.

Una semana santa, en que la fecha y la concurrencia por la nueva carrera oficial, son de las pocas cosas seguras a día de hoy. Y es que son muchos los aspectos que aún no se conocen y muchas las dificultades que está encontrando por el camino la nueva carrera oficial y por consiguiente el encaje de bolillos que supone su cambio. Dificultades que se hacen evidentes, en lo administrativo y en lo técnico y que se plasman en la falta de información contrastada por las partes.

Nuestra Judería y sus estrechas calles, se han encargado de mover alguna pieza del puzle, llevando al traste la posibilidad de algunas corporaciones de acortar sus recorridos, o de tener una vía alternativa que permitiría cuadrar horarios y facilitar el transitar de las demás hermandades. La traída y llevada celosía, y la firma del permiso pertinente por parte de nuestra gerencia de urbanismo para el inicio de las obras de apertura, es otra pieza aún en el aire, y como guinda de este pastel, que parece amargar a unos u otros según los días, la disminución en el número de sillas y palcos, muy inferior al previsto inicialmente, algo que condicionará los recurso económicos previstos.

Si a esto le sumamos, protestas u opiniones vecinales, reivindicaciones de comerciantes y hostelero de las zonas, informes de seguridad, evacuación, etc., podemos prever unos días bastante ajetreados, que conllevan el retraso de información sobre otros aspectos menos relevantes, para algunos aspectos de segundo nivel, pero que interfieren en la planificación y en el trabajo de capataces, diputados de gobierno, bandas y de todo el entramado que año tras año hace posible que el arte y la fe den luz a la primavera.