La refundada Cofradía de la Verónica de Mataró (Barcelona) ha confiado en el diseñador cofrade D. Manuel Vaquerizo la creación de los nuevos faldones y el canasto de sus andas procesionales, concebidos para realzar el Misterio del Encuentro de Jesús y la Santa Mujer Verónica.
El autor nos presenta un diseño de profunda inspiración regionalista y neobarroca, una impronta que se manifiesta con especial fuerza en el canasto de las andas. La composición ornamental se articula a través de tallos, hojas de acanto y roleos enfrentados, de los cuales emergen múltiples hojas que confluyen en una cartela central que alberga el Santo Rostro, eje vertebrador del conjunto decorativo. En sendos costeros, el tradicional paño de la Verónica se sustituye por dos cartelas que albergan las imágenes de San Juan Bosco y María Auxiliadora, una referencia explícita a la espiritualidad salesiana que impregna la identidad de la Cofradía.
La elección del estilo regionalista neobarroco en esta obra responde a una sólida base histórica y artística. La Cofradía de la Verónica fue fundada en 1952, en un momento en el que la Semana Santa española comenzaba a recuperar parte de su esplendor tras la Guerra Civil. No obstante, el lenguaje ornamental de su nuevo proyecto entronca con un periodo clave de la estética procesional andaluza: el regionalismo neobarroco entre 1917 y 1930.
Este movimiento, que surgió como una exaltación de los valores autóctonos andaluces, se manifestó en dos vertientes: una popular y otra culta. En este caso, el diseño propuesto sigue la línea culta, caracterizada por una reinterpretación sofisticada del barroco andaluz, con influencias de la retablística, la orfebrería y el bordado historicista. Figuras como Juan Manuel Rodríguez Ojeda o Fernando Marmolejo Camargo sentaron las bases de este estilo, recuperando elementos ornamentales propios del Siglo de Oro, pero reinterpretados con una visión académica y refinada.
De este modo, el proyecto no solo dota a la Cofradía de una impronta estética coherente con la tradición cofrade andaluza, sino que también la vincula a un periodo de gran esplendor en la evolución del arte sacro procesional. La elección del regionalismo neobarroco culto se convierte así en un homenaje a los grandes maestros de la imaginería, el bordado y la talla de principios del siglo XX, asegurando que la obra dialogue con el legado patrimonial del arte cofrade.
Siguiendo el espíritu salesiano, esta obra no solo se concibe como un proyecto artístico, sino también como un proceso pedagógico. Gracias al empleo de nuevas tecnologías, la Hermandad podrá conocer de primera mano cada una de las fases de producción, desde la concepción del diseño hasta su materialización final. Este enfoque didáctico busca preservar y divulgar el legado artístico cofrade, asegurando la transmisión de conocimientos a futuras generaciones.
La composición ornamental se distingue por el predominio de grandes roleos enfrentados, de los que brotan hojas de cardo, tallos y elementos menores que enriquecen la estética del conjunto. En el exterior de las caídas del palio, se disponen fuentes y surtidores, integrados en una elegante cenefa de roleos que evoca el refinamiento del bordado regionalista, inspirado en la escuela de Juan Manuel Rodríguez Ojeda.
Este proyecto no solo refuerza la identidad visual de la Cofradía de la Verónica, sino que también rinde homenaje a la tradición artística andaluza, reinterpretada a través de una ejecución innovadora. Con esta obra, el patrimonio cofrade de Mataró se enriquece con una nueva joya procesional, fiel al clasicismo regionalista y al esplendor del arte barroco.






