«Dejando a un lado la falsedad, hablad verdad cada cual con su prójimo, porque somos miembros los unos de los otros» (Efesios 4:25).
Decid la verdad, ir de cara, no sólo no se considera una virtud, sino una debilidad: en comunidad no muestres ni tu habilidad ni tu verdad. Templado, ni frío ni caliente, exponer desde la ambigüedad, la hipocresía como tapadera y la franqueza te la guardas mejor en el bolsillo de atrás del pantalón, lo más cerca posible del trasero. De frente, sólo un Martes al año…y no siempre. Todos los demás días se conspira por detrás. Esas son las reglas del juego que hemos normalizado.
Si quieres saber de fulanito, no le des un carguito. Dale mejor un costal, una vara o un martillito, que es más rápido. Otros, por omisión, creen que no… pero sí. El libre albedrío ¿siempre o sólo cuando interesa? Y la guinda la ponen, los que dicen querer ir pero después no van… aunque irán. Al final, cualquier argucia es válida. El fin que justifica los medios pero no la Caridad. Las herramientas de Evangelización utilizadas para divertimento propio. Que pase lo que tenga que pasar, pero que no falte el sacar a «pasear al muñeco», dicen con descaro aquellos que se creen el hijo mayor cuando son el hijo pródigo, porque todos lo somos.
Se entendería si hubiera alguna lógica. Algún atisbo de razón. Pero no la hay. Se ha elegido precipicio. Los instintos más primarios como ganadores de la votación. Al grito de «si no pisas, te pisan». Abrazar con la izquierda pero la navaja al esternón con la derecha. Y esa, queridos jóvenes de la Hermandad, es la lección que os dejamos para que la aprendáis… ¿Con la verdad por delante? ¡Ni se te ocurra! Esto no funciona así. Hacerlo de otra forma no es de personas inteligentes, sentencian. Tú llega, como sea, y después ya se verá. Pero, ¿dónde queda la honestidad?. «Mediante la hipocresía, los mentirosos, tienen cauterizada su conciencia» (1 Timoteo 4:2). ¡Aviso, por tanto, a navegantes! Lo de ir de frente sólo te lleva a que «te rompan la faz».
Pues nada, 70 votos en contra. Antes de 90 días todos los hermanos esperamos con gran interés a ver qué proponéis en vuestra candidatura. Porque, ¿no la habréis liado parda para que ahora nadie se presente y vayamos a una Junta Gestora, no? Y un consejo. Cuidado con que no le gusten vuestras propuestas a ciertas personas, que ya han demostrado, suficientemente, que lo de poner en riesgo a nuestra Hermandad no es una cuestión que les quite el sueño, porque lo importante aquí es mantener el statu quo. No vayáis a tener otras ideas, gustos, o formas de gestionar. Faltaría.





