La Hermandad de Pasión acaba de anunciar a través de sus medios oficiales de comunicación que en el día de hoy se ha procedido a la firma del contrato que llevará a la realización del bordado del palio y de una nueva saya para María Santísima del Amor. El trabajo correrá a cargo del prestigioso bordador ecijano Jesús Rosado bajo diseño de Julio Ferreira y se espera que su finalización concluya para estrenarse en 2020. Cabe recordar que el diseño del palio fue aprobado en Cabildo celebrado en enero de 2016, cuyas lineas argumentales se nutren de la incuestionable capacidad artística del reconocido diseñador Julio Ferreira artífice del concepto.
Una obra en la que la ornamentación o decoración de la bambalina, parte de un estudio de las fuentes del barroco italiano y su clara influencia y evolución sobre el estilo francés, estilo amante de lo fantasioso, lo teatral, lo inventivo, lo lujoso… de formas plenas, ondulantes, quebradas, lineas ceñidas… Un amplio periodo comprendido entre 1630 y 1760 rico en fuentes decorativas, periodo en la que Francia impone su hegemonía artística en toda Europa, evolutivo de un Renacimiento cuyas bases estaban cimentadas en las excavaciones de la antigua ciudad de Roma.
Hay tres pilares fundamentales en la realización y descripción de esta obra, siguiendo unas pautas establecidas en el diseño, pero que no deja dar rienda suelta a la libertad de las formas, actuando cada decoración a nivel particular, pero dependientes entre si para crear un importante y armonioso conjunto.
La primera, la parte mas arquitectónica , consistente en una cornisa decorada con un motivo en alternancia con rosetas, tres pilares básicos compuestos en diferentes composiciones bordadas al aire, la parte central con elementos florales, dos conjuntos con volutas, cada una a un lado, características del capitel jónico entrelazadas por unos arabescos y motivos florales en formas de rosas, y por ultimo, las conchas, usadas con frecuencia en todo el conjunto de la obra, a veces habitadas en su centro por motivos florales, en otras, exentas en su interior de decoración. Sin duda, este no deja de ser un motivo esencial e importante en el arte cristiano, repetido a lo largo de las artes decorativas en Europa desde el Gótico (viera de Santiago), Renacimiento, Barroco y como no, llegando a su esplendor ornamental en el corto periodo de la rocalla.
La segunda, el elemento central, el escudo, sin duda la parte institucional de la hermandad y cofradía de Pasión, la firma del proyecto, elemento dominante y pesado del conjunto, representativo, realizado en sedas, enmarcado a su vez, en un cartucho orlado con volutas, cintas, acantos y caídas en guirnaldas haciéndose extenso en su dimensión como de lazo de unión con el ornamento lateral.
La tercera, sin duda es la mas libre en lo creativo, donde el acanto juega con las formas, que se entrelazan con enroscaduras airosas en formas de cintas, creando a unos arabescos modernos, dando cabida a jarrones con juego de ramos de azucenas, acabando en estructuras gruesas, con caídas en tres alturas y uniones estructurales entre si, delimitando la bambalina de la que parte un fleco de bellota que contornea todo el conjunto.
Una obra magnífica que en manos del bordador Jesús Rosado, una auténtica referencia, adquirirá toda su dimensión para provocar la admiración del pueblo cofrade. Una obra con mayúsculas a la altura de lo que merece María Santísima del Amor que se convertirá, qué duda cabe en una de las joyas de la Semana Santa de Córdoba.










