Los hermanos respaldan mayoritariamente al único candidato proclamado y avalan una propuesta orientada a consolidar la línea desarrollada durante los últimos ocho años
La Hermandad del Huerto ha celebrado su Cabildo General de Elecciones, una cita decisiva para el futuro inmediato de la corporación en la que los hermanos han otorgado su confianza a Pedro Gutiérrez Herrera, único candidato proclamado por la Junta Electoral, quien ha resultado elegido como nuevo hermano mayor para los próximos cuatro años a falta de la preceptiva confirmación por parte de la autoridad diocesana.
El resultado del escrutinio ha reflejado un amplio respaldo a la candidatura presentada por Pedro Gutiérrez Herrera, que ha obtenido 84 votos favorables, frente a 14 votos en contra y 6 abstenciones, unos datos que ratifican el apoyo mayoritario de los hermanos participantes en el proceso electoral y que abren una nueva etapa al frente de la corporación del Domingo de Ramos.
Tras conocerse el resultado, la hermandad ha expresado su deseo de que sus Sagrados Titulares iluminen los pasos del nuevo hermano mayor y de la Junta de Gobierno que le acompañará durante este mandato, llamado a dar continuidad a una línea de trabajo que ha marcado de manera significativa la evolución de la cofradía durante los últimos años.
Una candidatura marcada por la continuidad institucional
La elección de Pedro Gutiérrez Herrera supone la culminación de un proceso electoral en el que concurría como único aspirante a dirigir la hermandad. Su propuesta se ha caracterizado desde el inicio por una clara voluntad de continuidad respecto al camino desarrollado durante los mandatos presididos por Francisco José Figueroba Ruiz, una etapa definida por una intensa actividad en los ámbitos cultual, evangelizador, misional y patrimonial.
El nuevo hermano mayor ha defendido en todo momento un modelo basado en la consolidación de los avances alcanzados durante los últimos ocho años, evitando planteamientos rupturistas y apostando por fortalecer la identidad de la corporación desde la estabilidad institucional, el crecimiento espiritual y la participación activa de los hermanos.
Su estrecha vinculación con numerosos proyectos desarrollados durante este periodo ha reforzado el carácter continuista de una candidatura construida desde el reconocimiento al trabajo realizado por las juntas precedentes y, especialmente, por el equipo de gobierno saliente.
Una trayectoria estrechamente ligada a la corporación
La relación de Pedro Gutiérrez Herrera con la Hermandad del Huerto se remonta a una edad temprana y se ha desarrollado de forma constante en distintos ámbitos de la vida corporativa.
Desde finales de la década de los noventa forma parte de la cuadrilla de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto, manteniendo una vinculación directa con uno de los principales referentes devocionales de la cofradía. Paralelamente, ha desempeñado responsabilidades dentro de la actual Junta de Gobierno, primero como vice tesorero y posteriormente como tesorero, funciones que le han permitido adquirir un profundo conocimiento de la estructura organizativa y del funcionamiento interno de la hermandad.
Su implicación también se ha manifestado en la participación activa como nazareno durante el último año, una circunstancia que evidencia una presencia constante en la vida ordinaria de la corporación más allá de las responsabilidades institucionales. Asimismo, pertenece igualmente a la Hermandad del Silencio, ampliando su experiencia dentro del ámbito cofrade cordobés.
Una hermandad concebida como familia de fe, fraternidad y servicio
En la carta de presentación difundida durante la campaña electoral, Pedro Gutiérrez Herrera definió su candidatura como una forma concreta de entender la hermandad, concebida como una auténtica comunidad de creyentes llamada a crecer en fe, fraternidad y servicio bajo el amparo de sus Sagrados Titulares.
Lejos de plantear cambios de rumbo, el nuevo hermano mayor subrayó expresamente su agradecimiento a las juntas anteriores y especialmente a la presidida por Francisco José Figueroba Ruiz, destacando el trabajo desarrollado en la consolidación del patrimonio, el fortalecimiento de la vida cultual y la presencia de la corporación tanto en su entorno más cercano como en el conjunto de la realidad cofrade cordobesa.
Dentro de esa visión, recuperó una reflexión de los Obispos del Sur de España, quienes definieron a las hermandades como “talleres de santidad y templo espiritual”, una expresión que situó como referencia inspiradora de todo su proyecto.
Cuatro ejes para estructurar la acción de gobierno
La propuesta presentada por Pedro Gutiérrez Herrera se articuló en torno a cuatro grandes líneas de actuación destinadas a orientar la vida ordinaria de la hermandad durante los próximos años.
La primera sitúa al hermano como centro de toda la actividad corporativa, fomentando la cercanía, la acogida y la convivencia para evitar que cualquier integrante quede reducido a un simple nombre dentro de un listado administrativo.
La segunda apuesta por reforzar la vida de fe mediante una programación de cultos cuidada, una formación cristiana coordinada con la parroquia y una mayor profundización en la vida sacramental, defendiendo una hermandad concebida como espacio permanente de crecimiento espiritual.
El tercer eje se centra en la conservación y enriquecimiento del patrimonio heredado, apostando por criterios de rigor, prudencia y respeto hacia el legado recibido y hacia las generaciones futuras que deberán custodiarlo.
Finalmente, la candidatura plantea una hermandad abierta y participativa, reforzando la comunicación presencial y digital, potenciando las redes sociales, impulsando espacios de convivencia y desarrollando una gestión económica diversificada que permita afrontar nuevos proyectos sin comprometer la estabilidad futura de la corporación.
La formación y el acompañamiento, prioridades del nuevo mandato
Uno de los aspectos más destacados del proyecto defendido por el nuevo hermano mayor ha sido la importancia concedida al crecimiento humano y espiritual de los hermanos.
En este sentido, ha señalado como prioridades fundamentales la acogida, la formación y el acompañamiento, inspirándose en las palabras pronunciadas por León XIV durante el Jubileo de las Cofradías celebrado el 18 de mayo de 2025 en la Plaza de San Pedro, cuando agradeció a las hermandades la conservación del patrimonio de la piedad popular y las animó a convertirse en instrumento de reconciliación y unidad dentro de la Iglesia.
A partir de esa reflexión, la candidatura ha defendido una participación activa de los hermanos en la vida cotidiana de la corporación, prestando especial atención a la incorporación de nuevos miembros, al fortalecimiento de la formación cristiana, al impulso del Grupo Joven y a la creación de espacios de encuentro que favorezcan el sentimiento de pertenencia.
Celebración, formación y caridad como pilares fundamentales
La propuesta de gobierno también concede un papel destacado a la comunicación interna y externa de la hermandad mediante herramientas digitales cercanas y profesionales, concebidas como instrumentos de acompañamiento cotidiano para los hermanos.
Dentro de este planteamiento, Pedro Gutiérrez Herrera ha defendido que los ámbitos de celebración, formación y caridad, señalados por Jesús Fernández como pilares esenciales para las hermandades de la diócesis, deben constituir igualmente los ejes vertebradores de la vida ordinaria del Huerto.
Asimismo, ha mostrado su adhesión al camino sinodal impulsado por el prelado cordobés a través de la carta pastoral Bien sabía lo que iba a hacer, apostando por una Iglesia más participativa, corresponsable y misionera, donde la escucha, el discernimiento, la transparencia y el servicio formen parte de la cultura cotidiana de la corporación.
El relevo llega tras una etapa de intensa actividad bajo el mandato de Figueroba
La elección de Pedro Gutiérrez Herrera se produce después de una etapa especialmente intensa bajo la dirección de Francisco José Figueroba Ruiz, marcada de forma muy significativa por la conmemoración del cincuentenario de la refundación de la hermandad.
Durante este periodo se desarrolló un amplio programa de actos de carácter cultual, evangelizador y extraordinario, entre los que destacó la misión celebrada en el Polígono del Guadalquivir, concebida como una importante acción de proyección pastoral.
Especial relevancia alcanzó igualmente la salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto, convertida en uno de los grandes hitos de la efeméride, así como la celebración de una misa fundacional en la Catedral de Córdoba junto a la Virgen de la Candelaria, fortaleciendo los vínculos históricos y espirituales de la corporación.
A ello se sumó además la organización de un Vía Crucis extraordinario del Amarrado a la Columna, configurando un calendario de actos que puso de manifiesto la capacidad organizativa y la vitalidad institucional de la hermandad.
El patrimonio y la participación, desafíos de una nueva etapa
Entre los hitos patrimoniales más destacados del mandato que ahora concluye figura la culminación del bordado del paso de palio de la Virgen de la Candelaria, una intervención de gran relevancia artística que permitió completar uno de los proyectos más importantes de la historia reciente de la corporación.
La finalización de este conjunto supuso la culminación de un largo proceso creativo y patrimonial que ha enriquecido notablemente el patrimonio procesional de la hermandad y consolidado una línea de trabajo marcada por el cuidado y la proyección de su legado artístico.
Con su elección, Pedro Gutiérrez Herrera inicia ahora una nueva etapa al frente de la Hermandad del Huerto, respaldado por la confianza mayoritaria de los hermanos y con el propósito de seguir profundizando en un modelo basado en la participación, la cercanía, la formación cristiana, la vida de hermandad y la continuidad del camino emprendido por la corporación durante los últimos años.





