Pedro Manzano acomete la restauración de Nuestra Señora de la Aurora

La Hermandad de la Resurrección inicia una esperada intervención patrimonial

La Hermandad de la Sagrada Resurrección de Sevilla ha iniciado este martes 22 de abril un proceso de restauración de gran relevancia con la retirada temporal de su titular mariana, Nuestra Señora de la Aurora, de la veneración pública. La imagen ha sido trasladada al taller del prestigioso restaurador Pedro Manzano Beltrán, donde será sometida a una intervención que permitirá su conservación y puesta en valor.

El retorno de la Santísima Virgen a su sede canónica, la Iglesia de Santa Marina y San Juan Bautista de La Salle, está previsto para los primeros días del próximo mes de septiembre. Su regreso coincidirá con la celebración de los cultos anuales en su honor, donde volverá a ocupar el lugar central en el corazón devocional de la hermandad.

La decisión de acometer esta restauración fue adoptada de manera unánime por los hermanos congregados en el Cabildo General Extraordinario celebrado el pasado 7 de febrero. Con ello, la corporación demuestra su compromiso con la preservación del valioso patrimonio sacro que custodia, atendiendo tanto a las necesidades materiales de la imagen como a la responsabilidad de conservar su riqueza artística para las futuras generaciones.

Consciente del esfuerzo económico que supone un proyecto de estas características, la hermandad ha lanzado una campaña de recaudación de fondos. Las aportaciones pueden realizarse presencialmente en la mayordomía de la hermandad (los martes y jueves de 20:00 a 21:30 horas), mediante transferencia bancaria al número de cuenta ES13 0049 5422 8122 1610 8436, o a través del sistema Bizum utilizando el código 05049.

Desde la hermandad se hace un llamamiento a la colaboración de todos los hermanos y devotos: «Entre todos lograremos que Nuestra Señora de la Aurora vuelva más hermosa que nunca», reza el mensaje difundido con motivo de esta campaña.

Este proceso no solo supondrá una mejora estética y estructural para la venerada imagen, sino que se convierte también en una muestra del fervor, la sensibilidad patrimonial y la cohesión fraterna que caracteriza a esta joven pero emblemática corporación sevillana, que cada Domingo de Resurrección llena las calles de luz y esperanza.