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Sendero de Sueños, 💙 Opinión

Poema al Camino

Hoy me gustaría rescatar el poema al camino que en mi humilde pregón le dediqué allá por el 2013. Un poema sencillo, sin grandes recursos literarios, que salió de lo más profundo de mi ser en aquellas noches de invierno a solas con Ella.

Quiero dedicarlo hoy. Hoy que comenzaría el camino de la Hermandad que hace el camino más largo hasta encontrarse con la Reina Marismeña.

Hoy que dejaría atrás la ciudad y se impregnaría de campiña, de rezos bajo los pinos, cruzaría ríos…

Ya empezó el camino,
y después de la Misa de Romeros,
llega Torre Abad, La Luisiana,
y el Cortijo de Montenegro.

Después del Chamorro,
echaremos el sesteo,
para entrar en Bujalmoro
con todo nuestro salero.

En la noche de La Corchuela
a velar el Simpecao vinieron
la orgánica de «Las Abuelas»
como antaño ellas hicieron.

Cruzaremos el Guadalquivir
con todos nuestros sueños.
Y escucharemos a los niños
como querubines del cielo.

En la ermita de San Diego,
la Hermandad ha dicho «aquí me quedo»,
para soñar con la siesta
que echaremos en Torneros.

Con la alegría del reencuentro
con Moratalaz nos encontraremos.
Al llegar a la Cañada de la Barca,
con el Quema soñaremos.

Señorío de Córdoba en el río.
¡Quítate por Dios ese sombrero!
Que es río es bendito.
Y aquí fue mi bautizo rociero.

Entraremos en Villamanrique,
al son de Antonio, «El Pitero»,
y la carreta subirá los escalones
como si navegará por el cielo.

Mujer, entramos en La Raya.
¡Ponte el más bonito pañuelo!
Que ni el sol ni el polvo de la arena,
estropee el moreno de tu pelo.

La pará de mi sentir
atrás iremos dejando.
¡Ay, Palacios de mi vida,
cuántas noches a mi Simpecao velando!

Y llegaremos al Ajolí
Todos juntos cantando.
Y un año más, Señora
volveremos a decir
¡Qué Córdoba ya está entrando!

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