Por tercer año consecutivo la Nazarena visitará San Lorenzo

María Santísima Nazarena lleva dos años visitando la Parroquia de San Lorenzo Mártir de Córdoba en su Rosario, dónde se encuentra la Virgen de Villaviciosa, la devoción mariana del Padre Cristóbal. Esta visita tiene su motivación en que la feligresía de esta parroquia ha pertenecido hasta hace unas décadas el Hospital de Jesús Nazareno de Córdoba. Aquella enfermería estuvo presidida por la bellísima titular mariana, y fueron las campanas de la torre del templo de San Lorenzo las primeras que avisaron, tocando a muerto, cuando el que fue su Capellán y fundador de las Hermanas Franciscanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, el Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina, murió aquel día 24 de julio de 1690. 

Para esta ocasión, la imagen de María Santísima Nazarena, junto a la Virgen de Villaviciosa, será protagonista en el concierto que ofrecerán reputados conjuntos corales tras la fiesta de regla de la Hermandad, quienes ofrecerán tres piezas dedicadas a la Virgen María en su advocación de Nazarena. Será la Coral Polifónica Mater Assumpta de Manzanares y el Orfeón Cajasur Ciudad de Córdoba quienes brinden su oración hecha canto durante el Rosario Vespertino de la Nazarena hacia a la Parroquia de San Lorenzo.

De este modo, el próximo 8 de Septiembre, a partir de las 21:30 h, María Santísima Nazarena, que será acompańada musicalmente por Quinteto de viento de la Banda Municipal de Luque, recorrerá un itinerario que discurrirá por las calles Jesús Nazareno, San Agustin, Pozanco, Custodio, Plazuela Don Arias, Cristo, Jesús del Calvario, Iglesia de San Lorenzo (interior), Roelas, Plaza San Rafael, Plaza Juan Bernier y Jesús Nazareno.

El trasfondo histórico de esta visita que poco a poco se va convirtiendo en una tradición sobrevenida, lo explicaba con gran acierto nuestra compañera Esther Ojeda en este artículo.

En esta visita se recuerda la antigua vinculación que unía a la Nazarena – cuando recibía culto en la Iglesia de Jesús Nazareno aún bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores – al pasar a ser cotitular del Calvario, ya como Nuestra Señora del Mayor Dolor, con su refundación en el año 1918.

Esa histórica relación hacía que la Nazarena se desplazase cada año desde la sede del Nazareno hasta la Iglesia de San Lorenzo para proceder a celebrar aquí los pertinentes cultos de Cuaresma y acompañar posteriormente al Señor del Calvario en su tradicional salida procesional de cada Miércoles Santo. Este procedimiento se prolongó desde la mencionada fecha de refundación hasta los primeros años de 1930, pues fue exactamente en 1937 cuando la imagen de la Nazarena fue sustituida por la de Nuestra Señora del Mayor Dolor y Esperanza, obra de Juan Martínez Cerrillo.

A pesar de ese significativo compromiso que duró más de una década, la talla de la Nazarena nunca llegó a ser propiedad del Calvario, motivo por el que la cofradía de San Lorenzo materializó su deseo de contar para sí con una efigie de rasgos similares a los de la bella dolorosa del Nazareno cuando encargó a los imagineros Antonio Castillo Ariza y Francisco Díaz Jiménez la ejecución de la actual Virgen del Mayor Dolor, confirmando así la teoría que inducía a pensar que la obra de ambos estuvo inspirada en la de María Santísima Nazarena.