Presentado el palio de la Amargura obra de Bernardo Espejo

No cesan los estrenos de cara a la próxima Semana Santa y es que, la ilusión es máxima y a pesar de los sinsabores de los dos últimos años, las Cofradías continúan trabajando.  Prueba de ello, es la ilusión y constancia de los hermanos del Calvario de Baeza, quienes este próximo Jueves Santo, verán como uno de sus proyectos más soñados, verá la luz por las calles de Baeza.

Se trata, de la primera fase del bordado del paso de palio de Nuestra Señora de la Amargura, que este año, estrenará las bambalinas delantera y trasera, ejecutadas por el bordador Bernardo Espejo.

Espejo Rivas, nació en Málaga en 1980.  Comenzó su andadura como bordador en el año 2018. Desde entonces numerosas obras han salido de sus bastidores entre las que cabe destacar, una saya para su virgen de Nueva Esperanza, una toca de sobremanto para la titular de la Hermandad del Dulce Nombre y el palio de la Virgen de las Mercedes del malagueño barrio del Tarajal.

El diseño del palio de la Amargura, sigue unas líneas clásicas de palio de cajón dentro de un estilo sobrio. La pieza está realizada en técnicas de aplicación con tisú e hilos de oro sobre el terciopelo negro rematada con flecos de canutillo y morilleras doradas.

Sobre el terciopelo se desarrolla la ornamentación vegetal creando tanto en la bambalina delantera como en la trasera una composición romboidal que destaca en el centro albergando cada una de ellas una cartela con iconografía referente a la dolorosa que este palio cobija.

En la cartela central de la bambalina delantera, se pueden observar las 3 cruces que representan el “Monte Calvario” escenario principal de la pasión de Cristo y del sufrimiento de su Santísima Madre. La bambalina trasera contiene en su cartela un jarrón con lirios blancos, que en la tradición iconográfica católica representan el triunfo del bien y la pureza de la Virgen María.

Nuestra Señora de la Amargura, lucirá bajo un nuevo terciopelo negro y bordado en la próxima noche de Jueves Santo, aguardando ya los hermanos y devotos, el paso de la Señora, bajo sones de marchas clásicas y sobriedad.