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El Capirote, 💙 Opinión

¿Qué tienen en común la época victoriana y la Semana Santa? (y II)

La semana pasada iniciaba el artículo con el mismo nombre. En esta ocasión las segundas partes se hacen necesarias ante la aparición de múltiples errores que van dejando entre sus artículos historiadores, periodistas y demás amantes de la Semana Santa. Vaya por delante ele buen hacer de algunos frente al modus operandi de legos tantos. Ojeaba el otro día artículos sobre la pasada cuaresma en mi archivo personal cuando me topé con que Paco Robles denominaba a Martínez Montañés el “Bernini español”. Entonces recordé que este calificativo se ha usado durante siglos -y se sigue haciendo- para referirse a Pedro de Mena, el escultor barroco más apreciado por los anglosajones por el misticismo y sosiego de sus obras, y también me vino cómo Martínez Montañés ha pasado de ser el “Lisipo andaluz” para hacerlo como “Dios de la madera”. Parte de los historiadores hispalenses parecen haber encontrado una mejor denominación.

Aunque no pasa de ser una anécdota ello me dio pie a comenzar a indagar sobre aquellas cuestiones que recuerdan a otras variables. El mismo periodista que afirmó que aquellos chicos del Martes Santo de 2019 gritando y aplaudiendo a la Virgen de los Dolores del Cerro no eran de Sevilla (debió haberse informado mejor) también corroboró que las procesiones magnas nacieron en mi tierra. Y no parece haberse enterado de las que sucedieron en otras partes de España cuando terminó la invasión francesa. Repetir una mentira hasta que se convierta en verdad es tan antiguo como el arte de la apariencia. Por ello he dejado de leer prensa acudiendo a fuentes de mayor fiabilidad.

Pero si ustedes, que están dedicando un par de minutos a este artículo, piensan que en los libros no hay auténticas modificaciones se equivocan. Del mismo modo que yo, tras años de investigación he ido utilizando una y otra vez unas fuentes que al final han revelado otra teoría. Y es que tan inexacto es repetir una mentira como acudir a unas fuentes que tildan de fiables y al final no lo son. Esto me recuerda al primer Lunes Santo. Comenzó a recogerse que llovió, pero hace años el Boletín de Hermandades y Cofradías mostró cómo se había acudido a fuentes que no contenían datos fiables. Ahora, casi cien años después, los problemas siguen siendo los mismos, aumentando exponencialmente con la aparición de las nuevas tecnologías.

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