A paso mudá, Opinión

Redes sociales y ridículos propios

Una hermandad religiosa es un conjunto de individuos que comparten las mismas creencias y losmismos valores, relacionados con algún elemento de la religión que profesan. Por ejemplo en la religión católica, se crean hermandades para venerar a la virgen o a Jesucristo. Las personas unidas por la fe pueden tener profesiones y actividades diferentes, sin embargo su unión es a través del sentimiento que experimentan por la religión que tienen en común. Partiendo de esta definición, deberíamos plantearnos varias cosas que, bajo mi punto de vista, vienen desarrollándose en los últimos tiempo, sobre todo en los últimos 3-4 años aproximadamente. 

Varias cuentas en varias redes sociales, bajo pseudónimos y sin la valentía de hacerlo en su propia autoría, se dedican a hacer mella en hermandades y todo lo que engloba al mundo de la Semana Santa. Y lo repito y lo recalco: con pseudónimos. Normalmente, hacen lo propio con asociaciones cofrades fuera de la Iglesia, de las cuales no estoy nada a favor, pero tampoco lo estoy de tener que faltar el respeto, ya que detrás de cada grupo, hermandad o congregación, hay sentimientos.

Y es que el mundo de las cofradías se está convirtiendo en esto, en faltar a los demás, en que el concepto de hermandad se quede de lado y predominen valores como la prepotencia, la maldad y la falta de respeto. ¿No es hora de mover ficha? Nadie que manifieste su fe, de una forma u otra, merece que le falten el respeto, y menos en vísperas del jueves más importante del año.