Nos encontramos en el mes de noviembre, tradicionalmente, el mes en el que se recuerda a los fieles difuntos, sin embargo, esta costumbre de raíces cristianas, con el paso del tiempo ha ido perdiendo su esencia religiosa para dar lugar a una celebración más de corte pagano, incluso de culto satánico, merced a la creciente influencia del mundo anglosajón en la vida diaria, especialmente, de los países occidentales desarrollados. Pero esta celebración no fue siempre así. En tiempos de nuestros abuelos, los ritos relacionados con estas fechas formaban parte de la vida cotidiana con toda naturalidad, acentuándose su vigencia cuando se aproximaba las festividades de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos.

Lejos quedan ya aquellos tiempos en los que las festividades de Todos los Santos y los Fieles Difuntos se celebraban de forma austera, pero plena de sentimiento religioso. Tiempos en los que, según relata Ricardo de Montis, durante la madrugada del 1 al 2 de noviembre, las campanas de las iglesias doblaban a muerto durante toda la vigilia, por lo que, a primera hora de la mañana del día de los Fieles Difuntos, la mayoría de la población acudía a las misas que se oficiaban en sufragio por el alma de sus familiares fallecidos. Al mediodía, la población acudía a los cementerios para limpiar y adecentar las sepulturas y bovedillas de sus fallecidos, verificándose las visitas a las necrópolis al atardecer del día. Tiempos en los que las prendas de luto constituían el atuendo habitual de esta fecha, los hombres, quienes podían, vestían la tradicional capa mientras que las mujeres, vestidas de negro, solían cubrirse la cabeza con velos o paños con forma de manto.
En estas celebraciones la gastronomía también ocupaba un lugar importante. Nunca faltaban las típicas castañas asadas adquiridas en puestos callejeros o compradas crudas en la plaza de la Corredera y cocinadas en las casas. También resultaban imprescindibles las típicas gachas dulces confeccionadas en “peroles de reluciente azófar” (latón) que eran presentadas con sus inseparables cuscurros en “enormes fuentes de pedernal” que, en la noche del 1 de noviembre, eran degustadas por las familias que aprovechaban la ocasión para invitar a los amigos.

Un detalle que no faltaba en las casas, desde las doce de la mañana del día 1 y durante 24 horas, eran las típicas mariposas colocadas ante simples estampas de santos o urnas con imágenes sacras, en recuerdo de los muertos de la familia. Tradición que aún persistía en la década de los años sesenta del pasado siglo. Por supuesto, las representaciones del Tenorio no faltaban en el Teatro Principal o el Gran Teatro, representación que habitualmente era realizada por aficionados, lo que daba lugar a numerosas y cómicas incidencias.
En la actualidad, tal y como indicaba al principio de esta columna, la festividad de los Fieles Difuntos ha dado paso al Halloween que hemos importado, como tantos falsos derechos y programas de ingeniería social, de los Estados Unidos. Programas y derechos woke que han sido barridos en las recientes elecciones a la presidencia, donde Kamala Harris y su partido demócrata han cosechado una estrepitosa derrota. Llama la atención que una sociedad cada vez más agnóstica, cuando no atea, que rechaza el mundo espiritual que ofrece el cristianismo, se entregue celebración en la que se ensalza la muerte, lo tétrico, lo fantasmagórico y el espiritismo más ramplón. Los establecimientos comerciales se llenan de calabazas, falsas telarañas y muñecos a modo de ectoplasmas, todo de un repelente mal gusto ñoño y pueril como queda patente con su lamentable “truco o trato”. Menos mal que, al menos, el mundo cofrade aprovecha la ocasión para vestir sus titulares marianas acorde con el tiempo litúrgico, ofreciéndonos imágenes que elevan el espíritu y nos llaman a la reflexión o la Hermandad del Remedio de Ánimas construye uno de sus espectaculares altares de cultos y todavía podemos disfrutar de unas magníficas gachas y de unas sabrosas castañas asadas.
Foto de portada: Mausoleo en el Cementerio de la Salud. PacoRomán





