Lugar emblemático que se añora en muchas ocasiones de nuestra Semana Santa. Se deja atrás Torres Cabrera entre calles encaladas en las que el calor de un público enfervorecido aguarda la llegada de Jesús de la Humildad y Paciencia que es desvestido de su túnica para mostrar al mundo el tormento soportado.
Aparece su túnica, clara y brillante. Aún más brillante al contrastar de manera sublime con el tono moreno del rostro de quien aguarda con delicadeza su Cruz. Camina de frente, sin estridencias, como quien domina con mimo a un caballo desbocado, un caballo que porta en la trasera del grandioso misterio a un oficial romano que descarga su furia contra Él.
Llega el momento cumbre en el que sin espacio, el paso dorado de la Cofradía de Capuchinos inicia su giro suave al son de marchas como «Tu Divina Humildad» o «Madre» que en apenas unos metros nos susurran al oído una estampa envidiable en la que un misterio derrocha Humildad en una tarde que se pierde en el giro de San Zoilo.
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=rZuOg1NSDSc&w=800&h=515]





