Rocío Arranz seguirá siendo hermana mayor del Cerro

Restan escasamente unos días para que concluya el mes de junio. Un mes que, en materia cofrade, viene protagonizado por diferentes procesos electorales en varias de nuestras cofradías. Durante este mes, muchas han sido las corporaciones que han decidido o están decidiendo quienes serán las personas que rijan sus hermandades durante los próximos años. En el caso de la hermandad del Amor del Cerro que acaba de elegir a la persona que ha decregir los destinos de la hermandad los próximos cuatro años.

Concluido el cabildo general de Elecciones la única lista en liza, encabezada por Rocío Arranz García, actual hermana mayor de la corporación del Domingo de Ramos, ha obtenido el beneplácito de sus hermanos, cosechando 59 votos a favor frente a 2 en contra y 2 en blanco. Arranz en antigua costalera del paso de palio de María Santísima de la Encarnación y colaboradora de priostía en las dos juntas gestoras que dirigieron los destinos de la corporación de Jesús Divino Obrero con anterioridad a su elección como máxima responsable de la cofradía. Cabe recordar que julio de 2018 la Asamblea de hermanos en el cabildo extraordinario de elecciones que se celebraba en la casa de hermandad, registraba 105 votos de los cuales 94 eran a favor de Arranz, 10 en contra y 1 en blanco.

Con su elección, se ponía punto y seguido a una situación singular en la que la corporación del Domingo de Ramos se encontraba desde septiembre de 2015, fecha en la que tras varios aplazamientos no existió ningún candidato a Hermano Mayor que contara con la aprobación del Consiliario de la hermandad, Antonio Murillo, motivo por el cual el Obispado nombró una Junta Gestora que estuvo presidida por Miguel Ángel de la Torre, y posteriormente, tras la dimisión de éste, por Rafaela Vázquez, que la ha presidido durante unos meses; equipos a los que perteneció Arranz.

Un auténtico desafío para la hermana mayor que pasaba por lograr la pacificación de una corporación que arrastraba la coexistencia de diversas corrientes de opinión en su seno, que terminaron derivando en la situación ya descrita de 2015 y que era imprescindible reconducir para que esta hermandad lograse alcanzar la estabilidad precisa para mirar hacia el futuro con la vitalidad que siempre demostró antaño. Un desafío que la hermana mayor parece haber superado a tenor de la realidad actual de la hermandad, que ha sido evaluada por los hermanos en el cabildo de elecciones concediendo su beneplácito para que Rocío Arranz siga al frente de la hermandad.