El presidente de la Diputación de Córdoba destaca el carácter patrimonial, devocional y colectivo de un encuentro en el que participan 18 pasos y 17 cofradías de la localidad
La ciudad de Lucena se ha convertido este sábado en epicentro de la vida cofrade de la provincia gracias a la Procesión Magna, un acontecimiento de alcance excepcional que ha reunido en sus calles a 18 pasos de la Pasión pertenecientes a un total de 17 cofradías lucentinas.
El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, se ha desplazado hasta la localidad para compartir con los vecinos esta cita señalada, que ha sido definida por él mismo como “un momento histórico que recoge el sentir de todo un pueblo”. Fuentes ha subrayado que este encuentro atrae la atención de propios y forasteros, transformando los espacios más emblemáticos de la ciudad en un escenario de fervor y emoción, siempre bajo la mirada protectora de la Virgen de Araceli, Patrona de Lucena y figura central de la procesión.
Tradición, emoción y devoción compartida
En sus declaraciones, el presidente provincial ha querido poner en valor la doble dimensión de esta procesión, que combina el espectáculo visual de los cortejos con la hondura espiritual de la devoción popular. Según señaló, se trata de una manifestación que transmite “un recogimiento y devoción compartido, una emoción colectiva que traspasa generaciones y renueva el vínculo de la ciudad con su Virgen de Araceli y con todas aquellas imágenes que engrandecen la Semana Santa de Lucena”.
Fuentes recalcó que la Magna no es únicamente un acto festivo, sino también un espacio de convivencia y meditación, que recuerda a todos que las tradiciones requieren del cuidado y la implicación de la sociedad para poder perdurar. En este sentido, subrayó la importancia de mantenerlas “desde el respeto, la devoción y el sentido cívico”.
Reconocimiento a las hermandades
Otro de los aspectos destacados por el presidente de la Diputación fue el trabajo silencioso y constante de las hermandades y cofradías, no solo de Lucena, sino de toda la provincia. Fuentes quiso reconocer públicamente la labor de estas instituciones, encargadas de custodiar y transmitir un patrimonio vivo que, en sus palabras, “pertenece a todo el pueblo y hoy nos permite contemplar la grandeza de sus imágenes en esta Magna”.
En su intervención, añadió que la estampa que ofrece Lucena en esta jornada es irrepetible: “La ciudad nos regala una imagen inolvidable, con sus calles colmadas de emoción ante los 18 pasos que conforman este encuentro y que nos invitan al recogimiento”.
Compromiso institucional
Finalmente, el máximo responsable de la institución provincial quiso trasladar un mensaje de compromiso a los presentes, asegurando que la Diputación de Córdoba seguirá respaldando a las agrupaciones de cofradías de toda la provincia, incluidas las de Lucena, con plena conciencia de que su encomiable labor trasciende lo puramente religioso y se proyecta sobre la cultura, la identidad y la cohesión social de los pueblos.
Con este respaldo institucional y el fervor popular, Lucena ha escrito hoy una página memorable de su historia cofrade, en la que devoción, arte y patrimonio se han fundido en una sola voz, bajo el amparo de la Virgen de Araceli.












