Sendero de Sueños | Siempre mi Esperanza

Hace unos días, buceando por las redes sociales de José Tomás Pérez Indiano, me topé con una obra que me dejó sin aliento. Detuvo ese momento. Seguí indagando y cuál fue mi sorpresa, ¡tenía un vídeo sobre la misma! Ahí… ¡morí! Le escribí inmediatamente para ver si lo seguía teniendo, sólo quería verlo una y otra vez. ¡Entré en bucle! Si lo han visto antes de leerme, lo entenderán.

«Esperanza», José Tomás Pérez Indiano

Me trajo a la memoria a Luis León: «La Virgen de la Esperanza está ahí y respira. Yo a la Virgen la he visto respirar muchas veces en el paso». Yo la vi respirar en el vídeo. La vi exhalar su aliento de Esperanza. Esa esperanza, a veces perdida, que se encuentra al contemplarla.

La vi reír y llorar. Vi sus pestañas de mujer aletear en la noche estrellada. La vi llorar por la deshumanización del mundo. Hace pocos años teníamos la esperanza de salir mejores… ¡y no ha sido así! El ser humano olvida, Ella no. Sin embargo, perdona. Perdona como madre que es.

La vi andar. Y es que Ella, anda sola. Los de abajo son meros ángeles que la acompañan en su caminar para que no vaya sola. Privilegiados. Hombres de fe y esperanza.

Me dormí entre plumas y capas de merino. Entre canastillas y cirios verdes. Entre Resolana y Parras al son de Coronación de la Macarena y una saeta de Juana. Soñé con un palio rojo y un manto verde. Soñé con una pluma y unas mariquillas de esmeraldas. Soñé con una cinta de terciopelo verde en mi cuello un Viernes por la mañana con la Basílica rebozante de Hermandad. Soñé con el aroma del azahar de La Juliana. Con el del clavel blanco. Con el de la cera, casi consumida.

Soñé… Soñé… Qué madrugá más hermosa en la que la Esperanza estuvo conmigo toda la noche.

Siempre mi Esperanza
«Esperanza» de José Tomás Pérez Indiano