Sergio Sopeña: «Calculo que la obra del retablo de la Santísima Virgen podría estar acabada en torno a mes o mes y medio»

El mandatario trianero estima ese plazo para la culminación de la adaptación del nuevo cortafuegos en el camarín de la Esperanza

El hermano mayor de la Esperanza de Triana, Sergio Sopeña, ha ofrecido una magnífica entrevista a los lectores de Gente de Paz.

En ella aborda el tema de las actuales obras de adaptación del nuevo cortafuegos en el camarín de la Virgen de la Esperanza, que se vienen llevando a cabo desde verano.

Sopeña aproxima primeramente los plazos en los que se podría acabar la obra: «Calculo que podría estar acabada en torno a mes o mes y medio».

Esto quiero decir que podríamos volver a disfrutar de la Señora ubicada en su camarín para el mes de febrero, aunque el dirigente también aclara que él «no tiene prisa» si el resultado es dotar los retablos del Señor y de la Virgen con la mejor seguridad.

El hermano mayor precisa por ello que «se están instalando los medios técnicos más modernos, que nos está recomendando una empresa especialista en seguridad contra incendios, para obtener una resistencia de dos horas en caso de que, Dios no lo quiera, se produjera un incendio y las llamas llegasen a los camerines. Es el máximo tiempo que hoy los medios técnicos permiten tener. Y se supone que en ese tiempo se podría solventar cualquier contingencia que pudiera ocurrir».

También explica Sopeña la dificultad de la obra en cuestión: «Aún no se ha finalizado esta obra en el camarín de la Santísima Virgen porque era muchísimo más compleja que la del altar del Santísimo Cristo, ya que antiguamente la Virgen de la Esperanza descendía a una cámara contra incendios que había en el subsuelo de la capilla; y eso actualmente se ha eliminado».

Añade el dirigente trianero que «toda la zona de camarines es una burbuja inífuga, y dentro de ella hay otras dos burbujas con un nivel de protección superior, que es el camarín del Santísimo Cristo y el camarín de la Santísima Virgen. Hacer esto sin desmontar el retablo de la Santísima Virgen para evitar cualquier tipo de daño a esa obra de arte, es una acción muy compleja».