Opinión, Sendero de Sueños

Siempre vuelvo a Ti

Si os digo la verdad venía a hablaros de la Virgen del Carmen. Del significado que tiene en mi familia esa advocación que tantas alegrías nos hizo compartir bajo su mirada. Sin embargo, ese día fue raro. Hubo momentos notables que quedarán para siempre en mí.

Una levantá en la puerta de Santa Catalina. Habrá gente que no lo entienda, pero fue tan especial… Encarnación Coronada por el Patio de los Naranjos y… Coronación de la Macarena para entrar en la Santa Iglesia Catedral. Quien me conoce sabe lo que significan para mí esas marchas. Y Tú… ¡me lo tenías preparado! Un cruce de palabras con un amigo y le recordaron. ¡Qué huella dejaste desde tu humildad!

Niñas corriendo de aquí para allá a nuestro alrededor. ¡Con la que caía! ¡Agua, por favor! Jajaja, parecían ranas.

Del primer templo a los jardines de los sueños. De allí, a mi plaza. Esa plaza que ha visto y ha sido testigo de muchos de mis sueños hechos realidad. De nuevo Encarnación Coronada…

Visita fugaz a los Titulares, pues las puertas estaban abiertas de par en par al paso de la Emperatriz Cordobesa con la representación de la Hermandad de la Divina Pastora a los pies de la escalinata. Mensaje para navegantes: ¡Señores, que tengan que venir a enseñaros a vuestra propia casa…! Pero ya se sabe «no se pueden pedir peras al olmo».

Total. Terminamos el día con la marcha Rocío en el primer tramo de la Cuesta del Bailío. ¿Quién dice que el destino no es caprichoso? De nuevo otro 16 de julio y otra vez me enseñó que por más que quiera escapar, siempre vuelvo al mismo punto. A Ti.